El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que la situación económica en Europa todavía es "difícil" en parte porque el viejo continente no tomó algunos de los "decisivos" pasos que adoptó su país para enfrentar la crisis.

"Todavía tenemos vientos en contra. Europa está todavía en una situación difícil, en parte porque no tomó algunos de los pasos decisivos que nosotros tomamos al comienzo de la recesión", comentó Obama durante un acto de recaudación de fondos para su campaña por la reelección en una residencia privada en Seattle.

A pesar del aumento de los precios de la gasolina en el país y de los problemas que todavía afronta el mercado de la vivienda, en EE.UU. "hemos capeado el temporal", subrayó Obama, de gira hoy por los estados de Washington y California para recaudar fondos con vistas a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre.

Durante los últimos meses Obama se ha referido en varias ocasiones a la crisis en la zona del euro y ha instado a los europeos a tomar medidas para atajarla.

A juicio de Obama, hasta que no se resuelva la crisis europea la economía global seguirá débil.

A finales de enero pasado los países de la eurozona acordaron un pacto fiscal para enfrentar la crisis que entrará en vigor en 2013 y forzará a 25 Estados miembros de la UE a mantener el déficit público estructural anual por debajo del 0,5 % del PIB.

La canciller alemana, Angela Merkel, es una de las más firmes defensoras de ese pacto y de la austeridad como receta para dejar atrás la crisis.

Mientras, el presidente electo francés, François Hollande, está liderando las voces que piden combinar la disciplina fiscal con políticas para fomentar el crecimiento y la inversión.