Miriam Burgués

El presidente de EE.UU., Barack Obama, cerró hoy con una cena entre la élite de Hollywood, organizada por el actor George Clooney, una jornada marcada por las repercusiones a su apoyo al matrimonio homosexual en la que lanzó varios guiños a los votantes sobre el asunto.

La exclusiva cena se realizó en la casa del conocido actor en el área de Studio City, en Los Ángeles, con el objetivo de recaudar fondos para la campaña demócrata, que busca la reelección de Obama en los comicios del 6 de noviembre.

La lista de 150 asistentes incluye a altos ejecutivos de la industria de Hollywood y numerosos rostros conocidos como Robert Downey Jr. y Barbra Streisand, que pagaron 40.000 dólares por persona para compartir velada y menú con el presidente.

Hollywood es el hogar de algunos de los partidarios de más alto perfil del matrimonio homosexual y la campaña demócrata espera recaudar con esta cena y una serie de eventos relacionados una cantidad récord de 15 millones de dólares.

Esa cifra supera a la mejor recaudación lograda en un mes por el probable candidato presidencial republicano y rival de Obama en noviembre, Mitt Romney.

Un análisis de la cadena CNN revela que las celebridades de Hollywood han donado hasta ahora casi 7 millones de dólares a la campaña para la reelección de Obama.

Antes de aterrizar en California, Obama visitó el estado de Washington, donde en Seattle una madre y su bebé lo esperaban con un cartel que decía: "Gracias señor presidente por apoyar a mis mamis".

En Seattle el presidente participó en varios actos de recaudación de fondos y, aunque quiso centrar sus discursos en otros temas como la economía, hizo varias alusiones indirectas al matrimonio homosexual, el tema que ha revolucionado la contienda electoral.

Obama explicó que su proyecto para un país mejor pasa por incluir a todo el mundo, "no importa cómo seas, no importa tu apellido, no importa a quién ames".

"Nos estamos moviendo hacia un país donde cada estadounidense sea tratado con dignidad y respeto", enfatizó en otro discurso.

Al mismo tiempo, la campaña demócrata lanzó un vídeo en el que alerta de que las parejas del mismo sexo podrían perder algunos derechos de los que ahora disfrutan si Romney gana la presidencia.

Obama se convirtió el miércoles en el primer presidente estadounidense en apoyar públicamente el matrimonio homosexual, tras la presión que se le vino encima cuando su vicepresidente, Joe Biden, dijo unos días antes que se sentía "absolutamente cómodo" con el hecho de que las personas del mismo sexo puedan casarse.

Durante la entrevista con la cadena de televisión ABC en la que dio a conocer su postura, Obama admitió que las declaraciones de Biden aceleraron un anuncio que pensaba hacer más adelante, antes de la Convención Nacional Demócrata que se realizará en Carolina del Norte a primeros de septiembre.

Biden pidió disculpas a Obama por haber hablado antes que él del asunto y el presidente las aceptó sin problemas, según un alto funcionario de la Casa Blanca citado por The New York Times.

Durante su mandato Obama ha abolido la norma conocida como "Tú No Preguntes y Yo No Te Cuento", que prohibía que los homosexuales que admitieran serlo formaran parte de las Fuerzas Armadas.

La derogación de esa ley no ha tenido ningún tipo de impacto negativo entre los militares, afirmó hoy el secretario de Defensa, Leon Panetta, quien no quiso comentar su opinión personal sobre el matrimonio entre homosexuales.

Por su parte, Romney reiteró que, a su juicio, el matrimonio "es por definición una relación entre un hombre y una mujer", aunque puntualizó que dos personas del mismo sexo sí tienen derecho a "vivir juntos, tener una relación amorosa e incluso adoptar un niño".

El candidato tuvo que salir a disculparse por una "broma" en la que participó cuando estaba en el instituto que consistió en cortarle el pelo a un compañero de clase del que se creía que era homosexual.