El joven Vincent van Gogh quedó tan conmovido por la muerte de un sauce "solitario y melancólico" inclinado sobre un estanque cerca de La Haya que de inmediato supo que tenía que pintarlo.

"Lo atacaré mañana por la mañana", le escribió a su hermano Theo el 26 de julio de 1882.

El Museo de Van Gogh develó la pintura el jueves, la primera adición en cinco años a su famosa colección de obras del maestro postimpresionista.

En una época en la que artista aún estaba mejorando sus destrezas en cuanto a perspectiva, anatomía y proporción mediante esbozos en pluma y lápiz, la acuarela fue un giro imprevisto, aunque sus tonos apagados no tienen nada que ver con los exuberantes y coloridos óleos que caracterizaron sus trabajos posteriores.

"Es una acuarela muy elaborada, muy bien hecha, y eso es bastante extraordinario en este periodo de la obra de Van Gogh", dijo Marije Vellekoop, curadora de grabados y dibujos del museo. "Inesperadamente, en el verano, en julio, realiza una serie de acuarelas ... con mucho detalle, pero también muy pictórica, desenvuelta".

La obra muestra el tronco del sauce sobre el agua y un camino hacia el horizonte, donde se erige un molino de viento cerca de una terminal ferroviaria.

El cielo está dominado por nubes grises, algo que no es inusual en un verano holandés, pero Van Gogh también captura el ocasional azul intenso que se asoma entre las mismas. El cielo se veía casi idéntico el jueves por la mañana — nubes grises bajas sobre el emblemático museo de Amsterdam — mientras el director Axel Rueger le presentaba la pintura a los medios.

Rueger dijo que la obra, adquirida en una subasta en Londres a principios de año por 1,5 millones de euros (1,9 millones de dólares), llenaba un vacío en la colección del museo.

"Lo especial es que es por primera vez un trabajo bastante sustancial que ejecuta en color", explicó Rueger a la AP. "Proviene de un muy pequeño grupo de trabajos que hizo en la época y no teníamos nada así en nuestra colección".

Por ahora el sauce colgará en una pared del Museo de Van Gogh, pero más tarde este año, será trasladado junto a otras docenas de pinturas al Hermitage de Amsterdam mientras el Museo de Van Gogh cierra por varios meses para someterse a renovaciones.

Van Gogh le escribió con entusiasmo a Theo unos días antes de terminar el cuadro, e incluyó un boceto. La carta, en un descolorido papel café, se exhibe junto a la pintura en el museo. En la misma, Van Gogh dice que considera el sauce el mejor de una serie de acuarelas que pintó ese verano.

"Creo que él estaba muy feliz con el resultado y también estaba seguro de que podía trabajar con color", dijo Vellekoop.