La mitad de los adultos menores de 30 años en Estados Unidos dicen haber padecido una quemadura de sol por lo menos una vez en el año precedente, según una encuesta del gobierno, en un indicio alarmante de que los jóvenes no acatan las advertencias sobre el cáncer de la piel.

La tasa de eritema solar (quemaduras de sol) es aproximadamente igual que hace diez años, revirtiendo los progresos que se habían reportado hace apenas cinco años.

"No veo que estemos haciendo ningún progreso", afirmó el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Oncológica Estadounidense.

Los expertos dicen que incluso una quemadura con ampollas puede duplicar el riesgo de contraer melanoma, una forma a menudo letal de cáncer cutáneo.

El Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades difundió el jueves el estudio, que se basó en una encuesta en el 2010 a unos 5.000 adultos de 18 a 29 años. El informe reveló que el porcentaje de quienes dicen haber padecido una quemadura de sol en el año precedente bajó del 51% en el 2000 al 45% en el 2005, pero que subió al 50% en el 2010.

Los investigadores no saben por qué la cifra ha subido, dijo el Dr. Marcus Plescia, director de la División de Prevención y Control de Cáncer, en el Centro.

Sorprendentemente, el Centro también halló un aumento desde el 2005 del número de personas que dijeron usar bloqueador de sol o tomar otras medidas para proteger la piel. Pero solamente un tercio dijo que usaba habitualmente el bloqueador. Y la tasa creciente de quemaduras sugiere que mucha gente no se lo aplica o reaplica en la cantidad suficiente, según creen algunos expertos.

Asimismo el jueves, el Centro dio a conocer los resultados de las encuestas de quienes usan camas solares, salones de bronceado o lámparas bronceadoras, y Lichtenfeld se manifestó asombrado por las cifras.

Un 6% de los adultos dijeron haberse sometido a bronceado artificial en el año anterior. Las tasas fueron mucho mayores en las jóvenes blancas: un 32% de las blancas de 18 a 21 años había hecho otro tanto, y casi el mismo porcentaje de blancas de 22 a 25.

Una encuesta similar en el 2005 halló que el 27% de las jóvenes había recibido bronceado artificial.

Las veinteañeras dijeron que habían ido a sesiones de bronceado artificial más de 20 veces en el año anterior, en promedio.

Y otra sorpresa: hasta un 13% de las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de piel lo habían hecho.

En el 2009, la Organización Mundial de la Salud clasificó los dispositivos de bronceo como carcinógenos. Basó esa afirmación en el análisis de 20 estudios que hallaron que el riesgo de melanoma subió el 75% en las personas que empezaron a recibir bronceado artificial antes de los 30 años.

Hay unos 22.000 salones de bronceado en Estados Unidos con unos 28 millones de clientes, según IBISWorld, una firma de investigación de esa industria.

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Informe del Centro: http://www.cdc.gov/mmwr