János Áder tomó hoy posesión del cargo de presidente de Hungría en una ceremonia celebrada en el Palacio Sándor, sede de la Jefatura del Estado, después de haber sido elegido por el Parlamento el pasado 2 de mayo gracias al apoyo del partido conservador Fidesz.

Áder, de 52 años, pidió en su discurso de investidura consenso para lograr la estabilidad del país y aseguró que está preparado para facilitar esa tarea.

El hasta ahora eurodiputado por el Fidesz contó para su elección con la mayoría absoluta de esta formación, pero fue rechazado por el resto de partidos parlamentarios, que dudan de su independencia y critican su militancia política.

El cargo de presidente es meramente representativo, aunque ostenta algunas competencias, como la ratificación de leyes, entre ellas algunas de las polémicas normas aprobadas por el Gobierno y que han causado que la Comisión Europea abra un expediente sancionador, al entender que vulneran el derecho comunitario.

La nueva elección presidencial se hizo necesaria después de la dimisión de Pal Schmitt, quien renunció a su cargo tras revelarse que había plagiado gran parte de su tesis doctoral.