El presidente de Perú, Ollanta Humala, apuntó hoy al narcotráfico y "la convivencia de economías ilegales" como la principal amenaza en las zonas conflictivas de selva del sur de su país, algo que achacó a la "falta de Estado" en ese área.

Desde Tokio, donde hoy concluyó una visita oficial, el mandatario peruano explicó que su Gobierno lucha por pacificar la zona de VRAE (Valle de los Ríos Apurímac y Ene) con "una nueva estrategia, la de llevar allí el Estado".

Humala reconoció, en una rueda de prensa, que las actividades de los "elementos terroristas" centradas en un área determinada de Perú se subordinan al problema del narcotráfico, e indicó que para combatirlo su Gobierno ha apostado por el desarrollo.

"Lo que tenemos que hacer es llevar el Estado allí con nuevas infraestructuras, carreteras o escuelas", dijo el mandatario.

Recordó que en los nueve meses desde que llegó al poder se ha logrado pacificar la zona del Alto Huallaga, con la captura "de los principales miembros de las organizaciones terroristas" que actuaban en la zona y a través de la sustitución de los cultivos de coca, una política "que ya venía de gobiernos anteriores".

Ahora el principal frente es el VRAE, donde a los programas de desarrollo se suma el refuerzo de organismos de administración tributaria "para combatir el lavado de dinero", subrayó.

El mandatario peruano concluyó hoy una visita oficial de tres días a Tokio, en la que se concretaron créditos para el desarrollo por unos 250 millones de dólares y que, además, sirvió para promocionar las oportunidades de comercio e inversión en Perú.

Humala, poco antes de partir hacia Corea del Sur en el segundo y último tramo de su gira asiática, recordó que Japón comenzó a invertir en Perú hace más de 60 años, "antes de (la existencia de) estos grupos terroristas", y esas inversiones "siempre se han quedado en Perú".

También se refirió al tratado bilateral de libre comercio que entró en vigor el pasado 1 de marzo y que "permite mirar con mayor optimismo aún" la evolución del comercio y las relaciones entre Japón y Perú.

El acuerdo contempla la eliminación de la mayor parte de los aranceles en un plazo de diez años, un escenario que Humala consideró la base propicia para que los empresarios de los dos países desarrollen sus intercambios.

La de Humala fue su primera visita a Japón como mandatario desde que asumió el poder, en julio de 2011.

Tras Tokio, iniciará una visita de tres días a Corea del Sur, donde tiene previsto reunirse hoy mismo con el presidente Lee Myung-bak y participar mañana en seminarios de promoción de inversiones, antes de viajar a Yeosu (sur) para inaugurar el pabellón peruano en la Exposición Internacional de esa ciudad.