Un joven haitiano que acusa a cascos azules uruguayos de haber abusado sexualmente de él en una base en Haití declaraba el jueves en un juzgado civil de Montevideo, tras lo cual el juez decidirá si el caso amerita un juicio.

El joven de 19 años ingresó al juzgado poco antes de las 14 (1700 GMT), la hora fijada para la audiencia a puertas cerradas por respeto al secreto judicial.

Gervais Charles, abogado del joven, dijo que tienen informes y documentos que prueban que hubo abuso sexual. "El vídeo (que hizo público el caso) está muy claro", afirmó al canal 10 uruguayo a su llegada el miércoles.

El abogado aseguró además que el caso es un "símbolo" para Haití y que el joven declaró que no tiene miedo de comparecer ante la justicia.

El viaje del joven a Montevideo fue gestionado por la cancillería uruguaya, que informó en un comunicado haber dispuesto "todas las garantías de seguridad y privacidad" para que "pueda prestar testimonio".

El joven, que arribó a Montevideo con su madre, dos abogados y un funcionario de la cancillería haitiana, acusa a seis marinos uruguayos de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) de someterlo a abusos sexuales el año pasado cuando estaba en una base de la organización en el sur haitiano.

El caso, que habría ocurrido en junio, recién se divulgó en septiembre con la difusión en internet de un vídeo filmado con un celular en el que se ve a militares uruguayos sujetándolo boca abajo sobre un colchón, entre risas y gritos, en lo que parece ser un simulacro de violación.

El abogado de los acusados dijo que se trató de una "broma", lo que molestó a muchos haitianos y dio argumentos a quienes han exigido la salida de la misión de la ONU.

Las primeras investigaciones de la ONU y la Armada uruguaya concluyeron que no hubo violación.

Al joven se le fijó un defensor de oficio, porque sus abogados no tienen licencia para ejercer en Uruguay, y un traductor ya que se expresa en creole, el dialecto con raíces francesas que se habla en Haití.

El portavoz de la Suprema Corte de Justicia, Raúl Oxandabarat, explicó a The Associated Press que no se trata de un proceso sino de "una indagatoria para investigar la presunta violación de este joven en Haití".

Los pasos a seguir tras la declaración del joven dependerán de lo que de allí surja y serán decisión del juez.

"El juez va a escuchar y luego va a permitir que las partes puedan repreguntar. Después se verá qué ocurre", dijo.

Los marinos uruguayos, que tras ser repatriados permanecieron detenidos varios meses, fueron liberados provisionalmente a fines de 2011 a la espera de la investigación de la justicia civil y del final de un juicio militar en curso por violar los reglamentos.

El juez militar aún no ha emitido condena por los delitos de desobediencia y omisiones en el servicio.

A la entrada del juzgado se apostó un grupo de personas con carteles que pedían "Fuera tropas de Haití" y "El pueblo haitiano no necesita tropas militares". Andrés Olivetti, uno de los líderes de la llamada Coordinadora por el Retiro de las tropas de Haití, dijo que la agrupación autónoma protesta contra lo que considera una "ocupación".

"Abajo la Minustah", gritó el haitiano Rony Joseph, de 26 años y residente en Uruguay, que criticó lo que consideró "la misión de ocupación de la ONU en Haití".

La Minustah, que cuenta con algo más de 12.000 efectivos, se estableció en junio de 2004 por resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que tras el terremoto de enero de 2010 recomendó aumentar las fuerzas para apoyar la recuperación de Haití.

Además de haber quedado devastado por el sismo, el país sufre frecuentes crisis de violencia civil y política.

Con alrededor de un millar de efectivos, Uruguay es el país que proporcionalmente aporta más soldados a esa fuerza integrada en su mayoría por países latinoamericanos.