La Embajada de México en Washington recibió hoy a familiares del mexicano Anastasio Hernández Rojas, quien falleció a manos de la Patrulla Fronteriza en mayo de 2010, para abordar asuntos relacionados con la investigación y las acciones legales en el caso.

La representación diplomática dijo en un comunicado que funcionarios de la embajada se reunieron con Luz Rojas Hernández y Bernardo Hernández Rojas, madre y hermano de la víctima, respectivamente, a quienes "reiteraron la enérgica condena del Gobierno de México" por el incidente ocurrido en la garita de San Ysidro, California, en mayo de 2010.

En ese sentido, la embajada aseguró que el Gobierno de Los Pinos "continuará utilizando todos los recursos legales, políticos y diplomáticos a su alcance para que éste y otros casos de uso desproporcionado de la fuerza se castiguen conforme a la ley".

En la reunión se abordaron, en conjunto con representantes de la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur que acompañaron a los familiares, "distintos aspectos relacionados con el estado actual de la investigación y las acciones legales en curso", dice la nota.

El objetivo del Gobierno de México, agrega, es "garantizar que no quede impune el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza por parte de agentes estadounidenses en contra del señor Hernández Rojas".

La familia de Hernández Rojas se ha sumado a una campaña de presión en línea en el sitio "presente.org" para que el presidente de EE.UU., Barack Obama, ordene una investigación del caso que incorpore una nueva evidencia de vídeo mostrada en un reciente documental de la cadena de televisión pública PBS o que haga pública la investigación si ésta ya existe.

El documental de la cadena de televisión pública PBS mostró cómo al menos una decena de agentes de Aduanas y Protección Fronteriza rodearon en mayo de 2010 a Hernández Rojas mientras éste yacía boca abajo, con esposas, golpeándolo y aplicando al menos cinco veces una pistola eléctrica mientras el inmigrante pedía auxilio.

Las autoridades mexicanas reiteraron su compromiso de continuar dando seguimiento al caso y aumentar los esfuerzos para frenar este tipo de incidentes en los que los agentes estadounidenses recurren al "uso excesivo de la fuerza" en sus tareas de vigilancia fronteriza. EFE