El Gobierno brasileño anunció hoy que asignará 350 millones de reales (184 millones de dólares) en ayudas para la región amazónica, donde 51 municipios están en emergencia por unas intensas lluvias que afectan a unas 350.000 personas.

Las precipitaciones, que no cesan desde hace dos semanas, han contribuido a aumentar el nivel de decenas de ríos, entre ellos los caudalosos Negro y Solimoes, que en muchos puntos se han desbordado y obligado a evacuar a las poblaciones ribereñas, informó la Secretaría Nacional de Defensa Civil.

Fuentes oficiales explicaron que la peor situación se vive en el estado Amazonas, donde unas 70.000 personas han sido afectadas en forma directa o indirecta por las lluvias o las inundaciones.

Solo en ese estado, el mayor de la región amazónica, un total de 39 municipios se han declarado en situación de emergencia, lo cual permite a las autoridades utilizar recursos previstos para otros fines en la atención de los desalojados.

Además de la ayuda económica, el Gobierno movilizó hacia la zona a 500 militares, que contarán con tres buques fluviales equipados con lanchas, unidades de atención médica y un hospital de campaña.

Las tropas del Ejército y la Marina también se ocuparán de trasladar y distribuir ayuda humanitaria y cargamentos de medicinas, informó hoy el Ministerio de Defensa.

Según la Secretaría Nacional de Defensa Civil, la situación es también delicada en los vecinos estados de Acre y Rondonia, en los límites con Perú y Bolivia, que del mismo modo han sido castigados con torrenciales aguaceros durante los últimos quince días.