Agentes federales realizan una investigación sobre quién filtró la información de un plan fallido de al-Qaida en el que un aparato explosivo debía ser detonado en un vuelo comercial con destino en Estados Unidos, dijo el miércoles un funcionario policíaco.

El funcionario habló con la condición de guardar el anonimato porque la investigación estaba en desarrollo.

La investigación federal es la más reciente en una intensa campaña por parte del gobierno de Obama en contra de la filtración de información, incluso aunque haya legislación expresamente para protección de que reporteros develen el nombre de sus fuentes.

La investigación podría representar al menos el séptimo caso de filtración de información que realiza el gobierno de Obama, más de los que hayan sido abiertos en cualquier gobierno previo.

La investigación sigue historias de The Associated Press y otras organizaciones noticiosas que revelan la operación terrorista del grupo conocido como al-Qaida en la península Arábiga.

Al-Qaida completó el mes pasado una sofisticada ropa interior que es una bomba no metálica, y quien era el atacante suicida de hecho era un doble agente con la CIA y las agencias de inteligencias saudíes.

Quien sería el atacante suicida secretamente entregó la más actualizada versión de la ropa interior bomba a Arabia Saudí, quien se la dio a la CIA. Antes de que fuera llevado a un lugar seguro, el espía suministró inteligencia que ayudó a que la CIA pudiera matar a altos líderes de al-Qaida, como Fahd al-Quso, quien murió en un ataque con aviones no tripulados el fin de semana pasado.

En una presentación el miércoles ante el Comité Judicial de la cámara baja, el director del FBI Robert Mueller dijo que el buró estudia el artefacto explosivo. Agregó que el plan tramado en Yemen demuestra que es esencial que el Congreso reautorice las herramientas antiterrorismo promulgadas en 2008. Algunos de estos programas a finales de año.

Paul Colford, portavoz de la AP, dijo en un comunicado que la organización noticiosa "actuó cuidadosamente y con extrema deliberación en su trabajo de reporteo sobre el plan de la bomba en la ropa interior y su subsecuente decisión de publicarla".

"Como la AP ha reportado, distribuimos nuestro reportaje exclusivo sobre la bomba en la ropa interior únicamente después de que los funcionarios nos aseguraran, el lunes, que sus preocupaciones de seguridad habían sido satisfechas y supimos que la Casa Blanca podría anunciar la noticia al día siguiente", dijo Colford.