Casi cuatro semanas después de que estalló el escándalo de prostitución en el Servicio Secreto, investigadores estadounidenses entrevistaron el jueves a la prostituta colombiana que estuvo en el centro del incidente que le costó su trabajo a ocho agentes y avergonzó al gobierno de Barack Obama en un año de elecciones presidenciales.

Dania Londoño Suárez se reunió voluntariamente con los investigadores en la embajada estadounidense en Madrid, dijo el portavoz del Servicio Secreto Edwin Donovan.

Añadió que la investigación del Servicio Secreto está casi completa. Más de 200 personas, incluyendo a la mayoría de las mujeres involucradas, fueron entrevistadas en Colombia y Estados Unidos.

Londoño desapareció misteriosamente días después del incidente y los investigadores no pudieron contactarla.

En una entrevista para radio y televisión desde Madrid el 4 de mayo, Londoño dijo que trabaja como prostituta en Colombia, donde atiende extranjeros. Dijo que después de salir de ese país pasó algún tiempo en Dubai antes de ir a Madrid.

Londoño dijo que conoció a un empleado del Servicio Secreto el mes pasado en un club en Cartagena, Colombia, y lo acompañó a su hotel después de una noche de copas.

"Le dije que serían 800 dólares y me dijo que estaba bien y que no había problema", dijo Londoño en español, pero a la mañana siguiente el oficial se negó a pagar, ofreciéndole apenas unos 30 dólares para un taxi. Londoño dijo que la insultaron e intentó durante varias horas que le pagaran, y al final le pidió ayuda a un policía local en el hotel.

Dijo que la discusión terminó cuando otros agentes del Servicio Secreto en el Hotel Caribe le pagaron cerca de 250 dólares. Los oficiales se encontraban en Colombia como parte del equipo de avanzada que preparaba la llegada del presidente Obama a la Cumbre de las Américas.

La prostitución es legal en Colombia.

Una decena de empleados se han visto implicados desde que el incidente del 12 de abril se hizo público. Ocho personas, entre ellas dos supervisores, han perdido sus puestos de trabajo. La agencia parece encaminarse a revocar definitivamente la autorización de seguridad de otro empleado, y otros tres han sido absueltos de conducta grave. Doce militares también se han visto implicados.

Londoño salió de Colombia unos días después del incidente y dijo la semana pasada que no había sido contactada por el Servicio Secreto ni por cualquier empleado del gobierno de Estados Unidos. Describió a los agentes implicados como "bobos" y dijo que la situación podría haberse evitado si el hombre con el que pasó la noche simplemente le hubiera pagado.

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Los periodistas de The Associated Press Vivian Sequera en Bogotá y Alan Clendenning en Madrid contribuyeron con este despacho.

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Alicia A. Caldwell está en Twitter como www.twitter.com/acaldwellap