El Legislativo de Colorado aprobó una ley que modifica las normas de disciplina escolar, eliminando la denominada "cero tolerancia" y la aplicación desproporcionada de sanciones a estudiantes hispanos y de otras minorías.

"Es una victoria histórica para el estado de Colorado y para Padres y Jóvenes Unidos, cuyos miembros se habían movilizado durante los pasados dos años para que la legislatura resolviese este tema", dijo hoy a Efe Ricardo Martínez, cofundador de Padres Unidos.

La SB46 fue aprobada el miércoles por la noche, minutos antes del cierre de la sesión del 2012 y según Martínez es "la culminación de una campaña que comenzó hace diez años" para poner fin al llamado "enlace entre escuelas y la cárcel".

Dicha campaña buscaba "detener la criminalización de las conductas de estudiantes de color y para impulsar un mayor logro académico de esos estudiantes al mantenerlos en las escuelas".

La SB46, que entrará en vigor el 8 de agosto próximo, modifica los estatutos para la suspensión o expulsión de estudiantes y le da mayor autoridad a los administradores escolares para decidir cómo resolver los distintos casos de indisciplina, sin tener que obligatoriamente acudir, como hasta ahora, a la policía local.

Además, establece que a partir de octubre de 2012 los departamentos de policía deberán ofrecer clases de capacitación para los policías que trabajen en las escuelas. El currículo para esas clases será desarrollado con la participación de miembros de la comunidad.

Y desde octubre del 2013 ningún policía podrá trabajar en las escuelas sin antes haber aprobado esas clases.

La SB46 estuvo muy cerca de no llegar al voto final, pero fue revivida a último momento cuando se la incorporó en la llamada Ley Finanzas para las Escuelas de Colorado, siendo entonces aprobada por unanimidad.

"Después de trabajar impulsando este proyecto de ley durante los últimos dos años, me siento muy entusiasmado que los legisladores votaron a favor de mantener a los jóvenes en las escuelas y estudiando", dijo Tori Ortiz, dirigente de Jóvenes Unidos y alumna de la Escuela Preparatoria North en Denver.

"Gracias a nuestras gestiones, hasta 10.000 estudiantes al año podrán permanecer en las escuelas y fuera del sistema de justicia juvenil (al que antes eran condenados) por indisciplinas menores. Es una victoria para los estudiantes y para las escuelas", agregó.

Entre otros numerosos cambios, SB46 elimina las expulsiones obligatorias (con la excepción de casos de porte de armas de fuego), exige que los distritos consulten sus prácticas disciplinarias con la comunidad, requiere colectar datos sobre la etnicidad de los estudiantes sancionados y reduce las intervenciones policiales en las escuelas.

"Es una victoria para todos", sostuvo Martínez. EFE