El Senado aprobó la eliminación de dos salarios adicionales que reciben los legisladores cada año, uno de los privilegios más impopulares de los parlamentarios brasileños, con un costo de más de 16 millones de dólares anuales.

El proyecto de ley, votado la noche del miércoles, elimina los salarios 14 y 15 que reciben senadores y diputados cada año y los deja con los mismos 13 pagos mensuales por año que la ley adjudica a todos los trabajadores brasileños.

La iniciativa, impulsada por la ex senadora Gleisi Hoffmann, actual jefa de gabinete de la presidenta Dilma Rousseff, deberá ir a la Cámara de Diputados para su aprobación final. En caso de ser acogida en la cámara baja, entrará en vigor sin necesidad de ratificación presidencial.

El senador Ricardo Ferraco, del oficialista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), advirtió que el pago de esos salarios adicionales "se transformó en una enorme distorsión".

"No tiene ningún sentido que nosotros, senadores, tengamos lo que popularmente se consagró como el salario 14 y 15, distanciándonos de la gran mayoría de los trabajadores brasileños", sostuvo Ferraco en la sesión de votación.

Esos pagos adicionales fueron creados en los inicios del funcionamiento del Congreso en Brasilia, cuando había dificultades para llegar y salir de la ciudad fundada en 1960 en el centro de Brasil. El dinero permitía a los legisladores regresar a sus comunidades a fin de año y volver a la capital al reanudarse las sesiones legislativas.

En la actualidad, los legisladores reciben pasajes aéreos gratuitos para ir semanalmente a la localidad que representan en el Congreso, por lo que no se justifican los salarios adicionales.

Según el proyecto aprobado por el Senado, los legisladores recibirán un salario extra al inicio de su mandato para sufragar gastos de su mudanza a Brasilia, y otro al final del período para el cual fue electo para cubrir el costo de su regreso. El período de los diputados es de cuatro años y el de los senadores es de ocho años.

En gran parte de los 27 estados brasileños, las asambleas legislativas también abolieron el pago de esos dos salarios adicionales para los parlamentarios.