Asesores de la FDA, la agencia reguladora de la salud estadounidense, recomendaron el jueves la aprobación de la que sería la primera medicina nueva para perder peso en más de una década, a pesar de temores sobre los riesgos cardíacos.

Los precios de las acciones del fabricante del medicamento, Arena Pharmaceuticals Inc., saltaron de 3,66 a 7,15 dólares en transacciones después del cierre de la bolsa.

Un panel de asesores de la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) votaron 18 a 4 para recomendar la aprobación de la medicina lorcaserin, porque sus beneficios "sobrepasan los riesgos potenciales cuando se usa a largo plazo" con personas que padecen sobrepeso u obesidad. Un miembro del panel se abstuvo.

"Seguiremos trabajando con la FDA mientras la agencia completa su estudio", dijo el presidente de Arena, Jack Lief, en un comunicado.

La compañía señaló que la FDA fijó como plazo para su decisión el 27 de junio. La medicina está dirigida a personas que padecen sobrepeso u obesidad y al menos un problema de salud relacionado con el peso, por ejemplo la hipertensión.

La FDA no está obligada a aceptar el consejo de los paneles asesores, pero generalmente lo hace.

Lorcaserin es uno de tres fármacos experimentales cuyos creadores intentan por segunda vez obtener la aprobación de la FDA, que las rechazó en 2010 o 2011 debido a efectos colaterales graves.

Hace dos días, los reguladores federales causaron sorpresa con una evaluación favorable de la medicina. Cuando la agencia la rechazó en 2010, sus científicos expresaron preocupación por los tumores y otros trastornos que provocó en animales de laboratorio.

Posteriormente, la farmacéutica con sede en San Diego reiteró su solicitud de aprobación acompañada por datos nuevos.

Un estudio de las investigaciones por el personal de la FDA, publicado el martes en internet, dijo que los análisis nuevos presentados por Arena sugieren que hay apenas un "riesgo insignificante" de tumores en las personas que tomen la medicina.

Sin embargo, persisten interrogantes acerca de que aumenta el riesgo de hipertensión en diabéticos o daña las válvulas cardíacas, un efecto secundario grave relacionado con otras medicinas para perder peso.