El mediador internacional para Siria, Kofi Annan, condenó "en los términos más fuertes posibles" los ataques que tuvieron lugar hoy en Damasco, manifestó su tristeza por la pérdida de numerosas vidas y reiteró sus constantes peticiones para un cese real de la violencia.

Más de cuarenta personas murieron hoy y unas 170 resultaron heridas por dos explosiones en la zona de Qazaz, en la periferia de la capital siria.

Annan dijo que este tipo de actos son "aborrecibles e inaceptables" y volvió a pedir que se ponga fin a la violencia armada en el país árabe y se evite un mayor baño de sangre entre la población civil, "que ya ha sufrido demasiado".

Reiteró su petición a las partes del conflicto -Gobierno y oposición armada- para que cesen los actos violentos.

"Cualquier acción que sirva para aumentar la tensión y el nivel de violencia sólo puede ser contraproducente para los intereses de las partes", señaló.

Annan, quien asumió la mediación diplomática para Siria por encargo de la ONU y de la Liga Árabe, presentó hace más de cuatro semanas un plan de paz centrado en el cese de las hostilidades, pero que también tenía como otros puntos principales la liberación de los presos políticos y el acceso de la ayuda humanitaria y de la prensa internacional.

La propuesta del ex secretario general de las Naciones Unidas fue aceptada por el Gobierno de Bachar Al Asad y por los grupos de la oposición, pero el alto el fuego ha sido roto de manera continúa, aunque el atentado de hoy representa el acto de violencia más grave desde entonces.