El Gobierno alemán revisó hoy al alza sus previsiones de recaudación fiscal hasta 2016 y, según los cálculos de un grupo de trabajo con representantes de los estados federados y los municipios, las arcas públicas percibirán en los próximos cuatro años 29.400 millones de euros más de lo estimado inicialmente.

La revisión al alza, sin embargo, es menos fuerte que la que se había hecho en los últimos años, por lo que el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, habló de una "normalización" de la situación tras el fuerte repunte que hubo una vez superada la crisis de 2009.

Para este año, los expertos cuentan con que se recaudarán 4.600 millones de euros más que lo estimado en noviembre; para 2013 se esperan 5.000 millones adicionales; para 2015, 6.200 millones, y para 2016, 7.200 millones de euros.

Los ingresos adicionales, según Schäuble, permitirán reducir la deuda pública a mayor velocidad que la que exige el freno de la deuda consagrado en la Constitución alemana.

Schäuble atribuyó las buenas perspectivas de la recaudación a la buena situación del mercado laboral, con una continua reducción de las cifras de desempleo, y al aumento de los ingresos de los ciudadanos.