Un subinspector de la policía suspendido fue detenido el miércoles como sospechoso de secuestrar horas antes al coordinador de noticias y editorialista de la radioemisora HRN, la más oída del país, cuyo paradero aun se desconoce.

La emisora para la que Villatoro trabaja anunció que la familia había recibido una comunicación por parte de los secuestradores pero no dio detalles sobre su contenido.

La coordinadora de fiscales del Ministerio Público, Danelia Ferrera, explicó que "alrededor de seis personas en dos camionetas grandes lo rodearon, golpearon y obligaron a detenerse antes de subirlo a una de ellas y huir" cuando se dirigía a su trabajo a primera hora de la mañana.

El portavoz del Ministerio de Seguridad, Iván Mejía, declaró que "el vehículo de Villatoro fue encontrado abandonado en la Colonia Tres Caminos de la capital" y que se había "activado un perímetro policial en las salidas de Tegucigalpa para tratar de localizar al secuestrado".

Pocas horas después, el subinspector de la policía, Gerson Basilio Godoy, fue detenido y está siendo investigado por su presunta participación en el secuestro junto a otros dos civiles no identificados, informaron policías que custodiaban la posta policial de San Miguel en Tegucigalpa en donde se encontraban detenidos.

Según la versión de los agentes, que pidieron no ser identificados por no estar autorizados a dar declaraciones a la prensa, los tres detenidos se transportaba en un vehículo de gran cilindrada que mostraba un impacto con manchas de pintura que corresponde a la altura de un golpe que recibió en el vehículo en que se movilizaba el secuestrado, aparentemente causado al momento de haberlo interceptado.

El propio detenido declaró a periodistas durante su traslado que iba armado en el momento de ser detenido "porque regresaré pronto a la policía".

El subinspector fue separado de la policía en noviembre de 2011 tras resultar implicado en un asalto.

El Ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, visitó las instalaciones de la emisora HRN para reunirse con sus responsables y los compañeros del periodista secuestrado, quien tiene a su cargo el noticiero más escuchado del país.

A su salida, declaró a The Associated Press "las autoridades están haciendo su trabajo".

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos activó dos números de teléfono para recibir información que ayude a resolver el secuestro.

Patricia Romero, productora del noticiero que conduce Villatoro, explicó a The Associated Press que "poco después de las cinco de la mañana llamamos por teléfono a su esposa, preocupados porque Alfredo no había llegado al trabajo".

Después "llamé al Presidente Lobo, al ministro de Seguridad, ministro de Defensa y al jefe de la policía para pedirles que activasen su búsqueda", expresó.

Villatoro trabajaba para el informativo de la mañana de HRN desde 1989.

Rosendo García, coordinador de producción de HRN , describió la situación de los periodistas en Honduras como "vulnerable".

Villatoro había denunciado amenazas de muerte en varias ocasiones, según un comité para la libre expresión de Honduras.

La emisora HRN fue atacada con una granada a finales del año 2009 en un evento que nunca fue esclarecido. El periodista de la emisora Andrés Torres estuvo dos semanas secuestrado en mayo de 2009, en otro hecho que sigue impune.

Nahul Valladares, otro coordinador de HRN, añadió que "en temas como narcotráfico y crimen organizado siempre hemos sido extremadamente prudentes porque la gerencia nos ha pedido que mantengamos un perfil bajo y que por nuestra propia seguridad aquí es mejor no tocar esos temas".

Honduras es uno de los países más peligrosos del mundo para el ejercicio del periodismo.

El suceso tiene lugar cuando se incrementan las denuncias por amenazas y muertes de periodistas después de que el lunes apareciese asesinado el comunicador social y portavoz de la comunidad gay, Erick Martínez Avila.

Entre el 2003 y el 2012, el ente estatal de derechos humanos registra la muerte de 29 periodistas, de las cuales 22 se han registrado en la gestión del presidente Porfirio Lobo, iniciada en enero del 2010. También reportó que tres periodistas han salido al exilio para salvaguardar su vida, que una decena han sufrido atentados, igual que tres medios de comunicación, según un documento divulgado el miércoles.

Según datos del Defensor del Pueblo, en los últimos dos años, 2.870 policías han sido denunciados por violaciones a los derechos humanos en Honduras, casi el 20% del total de los agentes de servicio en el país.

El cuatro de mayo, la organización internacional Reporteros Sin Fronteras pidió que "las autoridades confirmen la puesta en marcha de una protección adecuada para todos los periodistas y los defensores de los derechos humanos víctimas de ataques y amenazas de muerte".