El líder de Fórmula Uno Sebastian Vettel es uno de varios pilotos que no se emocionan mucho por el Gran Premio de España, aunque el favorito local Fernando Alonso espera que la primera carrera en Europa pueda revitalizar la temporada de Ferrari.

El piloto de Red Bull trepó a la cima de la F1 por primera vez esta temporada con su victoria en Bahrein el mes pasado. Lewis Hamilton, de McLaren, y el compañero de Vettel, Mark Webber, lo siguen en el segundo y tercer lugar.

Cuatro diferentes ganadores en las primeras cuatro competencias le han dado a la temporada su inicio menos previsible en 30 años, pero el Circuito de Cataluña tiene reputación de recompensar a quienes tienen buen desempeño en la clasificación, ya que los 10 campeones anteriores a Vettel en 2011 ganaron largando desde la pole.

"Un auto que funcione bien aerodinámicamente en Barcelona funcionará en todas partes, así que será un fin de semana interesante. Hemos estado trabajando en el paquete para Barcelona en las pruebas de esta semana, pero aún tendremos trabajo por hacer al llegar", dijo Vettel, quien ganó el año pasado luego de rebasar a Hamilton, aun cuando Webber arrancó en la primera posición.

Hamilton busca recuperarse del octavo lugar que obtuvo en Bahrein luego de tres terceros lugares consecutivos, y Barcelona es una de las pocas pistas en las que el campeón mundial de 2008 no ha ganado.

"Nuestro desempeño en Barcelona durante las pruebas de invierno parecían prometedoras, pero el perfil de la temporada aún es muy difícil de leer, así que no es fácil predecir quién tomará la vanguardia en la parrilla el fin de semana", dijo Hamilton, quien se ubica cuatro puntos detrás de Vettel. "Creo que tenemos un auto comparativamente más potente este año, así que espero que podamos tener otra buena carrera".

La victoria aquí de Alonso en 2006 con Renault fue una de las más memorables para el dos veces campeón mundial, y el piloto español busca sacarle provecho a una de las dos carreras que tendrá en casa esta temporada. Alonso ganó en Malasia, pero luego terminó en séptimo y en noveno, y está 10 puntos atrás de Vettel, junto con Jenson Button, de McLaren.

"En Montmeló, contamos con dar un gran paso, pero no lo sabremos sino hasta el sábado, y si es así, sabremos qué tan grande es el paso", dijo Alonso. "Obviamente, tras haber limitado el daño de las primeras cuatro carreras del año, debemos cambiar el rumbo de las cosas".

El presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, es firme en señalar que el equipo necesita dar un golpe de autoridad en Barcelona, aun cuando todavía quedan 15 carreras después de la de España, incluyendo ocho en Europa.

Los neumáticos también han sido un tópico de discusión previo a Barcelona luego de que Michael Schumacher dijo que la habilidad de los pilotos era anulada por las siempre cambiantes llantas de Pirelli, que hacían que sintiera que manejaba sobre "huevos crudos".

"Barcelona es una pista en la que hemos manejado intensamente, y por ello sabemos que sus características no quedan plenamente en nuestras manos", dijo el conductor de Mercedes.

Al igual que Ferrari, Mercedes buscará tomar impulso luego de no poder enracharse tras la victoria de Nico Rosberg en China. Rosberg, quien está 18 puntos detrás de Vettel, quedó quinto en Bahrein, mientras que Schumacher — aún sin pisar el podio en su tercer año de regreso — se ubicó en el décimo. El siete veces campeón de la F1 suma sólo dos puntos hasta ahora.

Lotus también buscará capitalizar el segundo lugar de Kimi Raikkonen en Bahrein, lo que pone al piloto finlandés un punto detrás de Rosberg. El campeón mundial de 2007 en uno de los pocos que no teme hablar sobre sus posibilidades en una pista donde ha ganado en dos ocasiones.

"Espero que Lotus sea muy competitivo en Barcelona. Va a estar muy cerrado", dijo Raikkonen. "Todos los equipos tienen mejoras para la primera carrera en Europa, lo que la hace aún más interesante y más reñida".

La clasificación para la carrera de 66 vueltas se corre el sábado después de la práctica, la cual inicia el viernes.