Los recientes cateos callejeros de la Policía de Nueva York se concentran injustamente en negros e hispanos y la política debe ser ajustada, dijeron el miércoles algunos funcionarios municipales.

El mismo día en que la Unión de Libertades Civiles de Nueva York dio a conocer un análisis de los 685.000 cateos callejeros del año pasado, el defensor del pueblo de la ciudad Bill de Blasio anunció una campaña para presionar al alcalde Michael Bloomberg para que reforme la política. De Blasio dijo que el alcalde debe requerir a los mandos de la Policía que monitoreen la práctica muy estrechamente y se aseguren que no ocurren cateos injustificados.

"Sabemos que es imposible tener una seguridad real, duradera, si hay una brecha entre la comunidad y la Policía", dijo de Blasio. "Ha comenzado a crearse una brecha".

Otros funcionarios municipales dijeron el miércoles en una conferencia de prensa que estaban de acuerdo con de Blasio y el jefe de la unión de derechos civiles dijo que la práctica era una "crisis" en ese campo.

Sin embargo, la alcaldía defendió más adelante la política, diciendo que la misma ha sacado armas de fuego de las calles y salvado vidas. El número de asesinatos anuales ha caído de 2.000 cuando de Blasio trabajaba con el alcalde David Dinkins a lo que se espera sea un récord de menos de 500 este año, dijo la oficina de Bloomberg.

"Que nadie se equivoque, no vamos a continuar siendo la ciudad grande más segura en Estados Unidos si de Blasio se sale con la suya", dijo el vice alcalde Howard Wolfson en una declaración.

La política permite que un Policía pare a una persona basado en una sospecha razonable, un requerimiento menos severo que el de causa probable que se necesita para justificar un arresto. Durante el último decenio, el número de esos cateos callejeros se ha disparado. En 2002, hubo 97.296. El total de 685.724 el año pasado fue mayor que la población de Boston. La mayoría de esas personas no son detenidas.