Al menos cinco policías murieron por la explosión de una mina activada al paso del vehículo en el que viajaban en la provincia de Farah, en el oeste de Afganistán, informó hoy a Efe una fuente oficial.

El suceso ocurrió anoche en el distrito de Jaki Safed, en el centro de la provincia, explicó el gobernador local, Ejpelwak, que añadió que la explosión destrozó por completo el vehículo.

Las minas y bombas camineras son usadas con frecuencia por los insurgentes talibanes en sus campañas contra las fuerzas de seguridad, y son la principal causa de muerte entre las tropas tanto afganas como extranjeras.

En los próximos diez días la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) iniciará la tercera fase del traspaso de la seguridad a la policía y el ejército afgano, que con ello tendrán el control de las 34 capitales provinciales del país.

A pesar de que los talibanes iniciaron hace una semana su habitual ofensiva de primavera, la OTAN prosigue con la retirada de los cerca de 120.000 militares que mantiene desplegados en Afganistán, un proceso que debe terminar en 2014.