Jeremy Lin sabe que estaría fuera de ritmo y de forma si tratara de jugar con los Knicks de Nueva York en esta serie contra el Heat de Miami.

No tendría problemas para lidiar con eso.

Lo que no podría controlar sería lo desconocido, el no saber cuánto puede soportar su rodilla recién operada si tratara de jugar prematuramente.

Así que a pesar que los Knicks ya no cuentan en esta serie con Baron Davis ni con Iman Shumpert debido a lesiones graves de rodilla — hay pocas probabilidades de que Davis juegue siquiera la próxima temporada_, Lin prefiere pecar de precavido al no apresurar su regreso, una medida que no arriesga su rodilla ni su potencial de ganancias a mediados de año como agente libre restringido.

"Me preocupo más por no sufrir un verdadero contratiempo, que sería una nueva lesión de rodilla", dijo Lin el miércoles por la mañana en Miami, donde los Knicks se preparan para el quinto juego de su primera ronda de playoffs de la Conferencia Este contra el Heat, que es a ganar o morir.

Los Knicks cerraron la puerta a conjeturas sobre la situación de Lin el martes, cuando el entrenador interino Mike Woodson dijo que el armador que fascinó a la NBA con un deslumbrante desempeño en febrero, no jugará contra el Heat, sin importar cuánto dure la serie.

Lin ha estado tratando de acelerar su recuperación por un par de semanas, haciendo ejercicios varias veces en Miami durante el primero y segundo partido, y luego tratando de entrenar a plenitud a principios de semana en Nueva York. Las cosas no salieron bien, ya que Lin — quien pensaba que tenía al menos una posibilidad de jugar contra Miami — dijo después que sintió dolor en la rodilla izquierda.

"No fue nada para dar marcha atrás", dijo Lin. "Creo que pasar del 85% al 100% toma más tiempo de lo que pensaba".

La historia de Lin fue quizá la más inesperada de la NBA en toda la temporada. Anotó apenas 32 puntos en los primeros 22 partidos de Nueva York, sin jugar en 13 de ellos y pisando la cancha más de siete minutos sólo en una ocasión.

Su primer momento explosivo se dio el 4 de febrero en el Madison Square Garden, cuando entró como cambio para anotar 25 puntos en 36 minutos. Lin fue titular en los siguientes 25 encuentros de los Knicks, y sumó 161 puntos en sus primeros seis inicios, incluido un partido con 38 puntos, con los que superó con cuatro puntos la producción de Kobe Bryant esa noche en que le ganaron a los Lakers de Los Angeles. Luego encestó el triple ganador con el último disparo de los Knicks para concretar una remontada contra Toronto por 90-87 el 14 de febrero.

Se había desatado la "Linsanity", pero se acalló luego de que el Heat lo mantuvo a raya — sólo hizo un enceste en 11 tiros y ocho puntos — en el último partido para ambos equipos antes del receso por el Juego de Estrellas. La Linmanía terminó por un desgarro de cartílago un mes después.