Un jurado encontró hoy culpable a Pedro Espinoza, un pandillero hispano indocumentado, del asesinato de Jamiel Shaw, un estudiante afroamericano sobresaliente y miembro del equipo de fútbol de su preparatoria en Los Ángeles.

Tras deliberar durante cerca de tres horas, el jurado halló a Espinosa culpable de asesinato en primer grado con el agravante de homicidio cometido en beneficio de una pandilla.

Espinosa, de 23 años, fue acusado de disparar contra Shaw en 2008 en lo que la fiscalía calificó durante el juicio como "una ejecución a sangre fría", luego de que el indocumentado miembro de la pandilla Calle 18, del sur Los Ángeles, lo confrontará en la calle.

En su acusación, el fiscal indicó que la causa por la cual el pandillero había disparado contra Jamiel fue el tener un morral rojo (con un emblema del Hombre Araña) lo que hizo creer a Espinoza que se trataba de un miembro de una pandilla enemiga.

Espinoza había sido dejado en libertad condicional por otro delito sin haber sido remitido a las autoridades de inmigración, siguiendo la política de "santuario de inmigrantes" establecida por la ciudad.

El inmigrante quien ha estado en el país ilegalmente desde los cuatro años de edad, había salido de la cárcel el día anterior del asesinato de Shaw, tras cumplir una condena por porte ilegal de armas.

Shaw, no pertenecía a ninguna pandilla y era un destacado jugador del equipo "High Romans", de su secundaria. Su madre, Anita Shaw, una sargento del ejército, cumplía servicio en Irak cuando su hijo fue asesinado.

El mismo jurado que halló culpable a Espinoza comenzará la fase de condena el 15 mayo, en la que el pandillero enfrenta la posibilidad de la pena de muerte.EFE