Un joven haitiano que acusa a cascos azules uruguayos de abuso sexual declarará el jueves en un juzgado de Montevideo en el marco de una investigación sobre su presunta violación en una base militar en Haití.

El juez del caso, Alejandro Guido, y el portavoz de la Suprema Corte de Justicia, Raúl Oxandabarat, informaron a The Associated Press que el joven, de 19 años, declarará en un acto reservado. Guido se negó a dar más datos del caso a la AP "ni a ningún otro medio, debido a un tema de secreto judicial".

Las televisoras locales mostraron imágenes del joven llegando el miércoles al aeropuerto de la capital uruguaya vistiendo traje y corbata y acompañado de su madre, dos abogados y un funcionario de la cancillería haitiana.

Oxandabarat aclaró que la instancia es "una investigación, un presumario, porque no es un juicio penal, es una indagatoria para investigar la presunta violación de este joven en Haití", en el marco de la justicia común.

"La justicia va a recibir al joven en la audiencia y para eso se fijó a un defensor de oficio, un traductor y se va a permitir un acompañante", explicó el portavoz. El joven se expresa en creole, el dialecto con raíces francesas que se habla en Haití.

"El defensor de oficio le fue asignado porque los abogados" del joven "no tienen licencia para ejercer en Uruguay", agregó.

El joven acusa a seis marinos uruguayos de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) de someterlo a abusos sexuales el año pasado cuando estaba en una base de la organización en el sur haitiano.

El caso, que habría ocurrido en junio, recién se hizo público en septiembre con la difusión en internet de un vídeo filmado con un celular en el que se ve a militares uruguayos sujetando al joven boca abajo sobre un colchón, entre risas y gritos, en lo que parece ser un simulacro de violación.

Gervais Charles, abogado del joven, dijo a su llegada a Montevideo que considera que hubo una violación. "El vídeo está muy claro", afirmó por medio de una traductora al canal 10 uruguayo. Mientras, su defendido no hizo declaraciones.

El abogado de los acusados dijo que se trató de una "broma", lo que molestó a muchos haitianos y dio argumentos a quienes han exigido la salida de la misión de la ONU.

"No hay otra cosa más que una broma. No fue un abuso ni nada grave", había dicho el abogado Gastón Chávez Hountou, tras dispararse el escándalo.

Las primeras investigaciones de la ONU y la Armada uruguaya concluyeron que no hubo violación.

Oxandabarat explicó a la AP que en la justicia ordinaria uruguaya "todavía no existe una acusación fiscal porque todavía no hay un juicio, hay una parte señalada de un crimen, que son los marinos, y está su defensa".

El portavoz de la Suprema Corte de Justicia uruguaya añadió que los pasos a seguir tras la declaración del joven dependen precisamente de lo que de allí surja y que se trata de una decisión que debe tomar el juez.

"El juez va a escuchar y luego va a permitir que las partes puedan repreguntar. Después se verá qué ocurre", dijo.

Los marinos uruguayos, que tras ser repatriados permanecieron detenidos varios meses, fueron liberados provisionalmente a fines de 2011 a la espera de la investigación de la justicia civil y del final de un juicio militar en curso por violar los reglamentos.

El presidente del Supremo Tribunal Militar uruguayo, general retirado Julio Halty, dijo a la AP el miércoles que las declaraciones del joven haitiano serán sólo para la justicia común ya que la militar realizó las actuaciones "suficientes" y procesó a los seis marinos.

"Nosotros juzgamos únicamente los delitos militares, con las actuaciones que hicimos ya fue suficiente, no vamos a tener ningún contacto con él", agregó.

El juez militar aún no ha emitido condena por los delitos de desobediencia y omisiones en el servicio, de los que se acusó a los marinos.

La Minustah, que cuenta con algo más de 12.000 efectivos, se estableció en junio de 2004 por resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que tras el terremoto de enero de 2010 recomendó aumentar las fuerzas para apoyar la recuperación de Haití.

Además de haber quedado devastado por el sismo, el país sufre frecuentes crisis de violencia civil y política. Con alrededor de un millar de efectivos, Uruguay es el país que proporcionalmente aporta más soldados a esa fuerza integrada en su mayoría por países latinoamericanos.