El juez español Baltasar Garzón presentó el miércoles un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la sentencia que le condenó a 11 años de inhabilitación y que prácticamente enterró el futuro profesional del hombre que puso contra las cuerdas al dictador chileno Augusto Pinochet.

Garzón, de 56 años, fue hallado culpable en febrero del delito de prevaricación --dictar a sabiendas una resolución injusta-- por ordenar unas escuchas telefónicas durante la investigación de una vasta trama de corrupción en la administración pública.

En el recurso, de más de 200 folios, la defensa de Garzón señala que fue condenado de forma "arbitraria, irrazonable y manifiestamente injusta". Además, alega que el Tribunal Supremo vulneró "la exigencia de imparcialidad exigible a todo órgano jurisdiccional" al tener "un designio incriminador" contra su persona.

En la sentencia de febrero, los siete magistrados del Supremo que juzgaron a Garzón argumentaron que su decisión de intervenir las comunicaciones entre unos abogados y sus clientes fue "injusta" y "propia de regímenes totalitarios", porque restringió arbitrariamente el derecho de defensa que consagran las leyes españolas.

Sin embargo, el juez estima que se le condenó por "un delito que no existe en las leyes españolas".

La apelación ante el Constitucional, máximo órgano judicial en España, es la última bala en la recámara de Garzón, al menos en España.

Las deliberaciones suelen demorarse durante años, pero si el Alto Tribunal estima el recurso, la sentencia contra Garzón podría quedar anulada y el juez sería declarado inocente.

Si no próspera, el magistrado todavía podría a acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, en Francia.

Garzón se encuentra actualmente inhabilitado de sus funciones como juez en la Audiencia Nacional y apartado de la carrera judicial. El juicio y posterior condena el pasado febrero completaron una espectacular caída en desgracia del juez más famoso de España.

El veredicto de culpabilidad supuso un punto final a la carrera de Garzón el país ibérico. Durante los 22 años que estuvo al frente del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia, instruyó sumarios decisivos en la lucha contra el narcotráfico y el grupo separatista vasco ETA.

También investigó las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Pinochet (1973-1990) y el régimen de facto en Argentina (1976-1983), que lo convirtieron en el rostro más conocido de la justicia universal, sobre todo en América Latina.

Poco después de la condena, el juez fue absuelto en el otro juicio que tenía pendiente por su intento fallido de investigar los crímenes de la guerra civil española y la dictadura de Francisco Franco.