El Banco Central Europeo (BCE) ha advertido a Grecia de que no hay alternativa al plan de saneamiento de su economía y finanzas con motivo de las difíciles negociaciones para la formación del nuevo Gobierno y ante los planteamientos antieuropeos de algunas formaciones en aquel país.

"Grecia debe tener claro que no hay alternativa al acordado programa de saneamiento si desea continuar siendo miembro de la Eurozona", afirma el integrante alemán del directorio del BCE Jörg Asmussen en declaraciones que publica hoy el rotativo "Handelsblatt".

Asmussen lanza un velado ultimátum a Atenas al advertir de que si el nuevo Gobierno abandona el curso de ahorro iniciado se suspenderán de inmediato los pagos del segundo rescate por valor de 130.000 millones de euros.

"Esta en sus manos (las de los griegos) decidir si quieren permanecer en la Unión Monetaria", añade Asmussen, responsable de las relaciones exteriores del BCE.

El diario económico alemán comenta además que los restantes socios de la Unión Monetaria se plantean ya la alternativa de excluir a Grecia del euro ante la paralización política de este país como consecuencia de los resultados de las elecciones legislativas.

Asimismo cita círculos gubernamentales alemanes en los que existe "gran preocupación" por la situación en Grecia y no descartan el escenario de que este país acabe finalmente abandonando el euro.

En declaraciones al mismo rotativo economistas como el profesor Clemens Fuest, de la Universidad de Oxford, señalan que "la crisis de Gobierno en Grecia puede conducir a que el país abandone la zona del euro" y que "Europa no puede permitirse una alimentación permanente de los griegos".