Las autoridades de Estados Unidos intensificaron sus esfuerzos en los parques nacionales de Arizona para frenar lo que dicen ha sido un sendero de destrucción dejado por inmigrantes ilegales que cruzan desde México.

El diario The Arizona Republic reporta que la oficina federal de Administración de Tierras reclutó a más de una decena de agentes de otros estados en los últimos meses para patrullar dos parques nacionales en el sur de Arizona.

Las autoridades dijeron que las operaciones están centradas en el Monumento Nacional del Desierto de Sonora, al sur de Phoenix, y el Monumento Nacional Ironwood Forest, al norte de Tucson.

La oficina federal dice que ambos sitios atraen a contrabandistas de drogas e inmigrantes irregulares por lo remoto de sus ubicaciones y posibles lugares para esconderse. Agregan que los inmigrantes abandonan montones de basura e incluso vehículos.

Grupos de conservación, sin embargo, critican a la oficina por haber colocado barreras de acero que, dicen, arruinan el paisaje.