Wendy Thompson

Las autoridades de Florida han detenido a miembros de un "reconocido grupo terrorista doméstico", que operaba desde un condado de gran población hispana, por planear ataques contra minorías, organismos públicos y centros de atracciones turísticas.

Los arrestos comenzaron durante el fin de semana pasada y aún no han concluido, dijeron a Efe fuentes de la Fiscalía de los condados Orange y Osceola, en la Florida central.

Los arrestados, siete hasta ahora, fueron identificados como Jennifer McGowan, Mark McGowan, Diane Stevens, Kent McLellan, Paul Jackson, Patricia Faella y Marcus Faella, cabecilla de "The American Front" (AF en inglés).

Según la acusación, Marcus Faella estaba a cargo de dirigir los "entrenamientos paramilitares" que organizaba cada sábado en terrenos de su propiedad, en una zona pantanosa de St. Cloud, a pocos kilómetros de las principales atracciones turísticas de la región.

La Fiscalía acusa a los detenidos de practicar entrenamiento paramilitar, enseñar y demostrar a otros cómo utilizar un arma de fuego, intento de disparar hacia una vivienda ocupada y mantener prejuicios en la comisión de un crimen.

Estos cargos, de tercer grado, podrían variar dependiendo de si se los considera crímenes de odio, explicó a Efe el fiscal Lawson Lamar.

"Esta investigación es resultado de nuestra constante colaboración con fuerzas policiales locales y federales para erradicar los crímenes de odio en nuestra comunidad", dijo Lamar.

Según los documentos de la investigación obtenidos por Efe, AF es una conocida organización de "terrorismo doméstico" de estilo militar, con ataduras a otras entidades similares de odio, supremacía blanca y antinmigrantes, que opera en la Florida y otros lugares del país.

Las autoridades creen que los miembros de AF se preparaban para enfrentar "una inevitable guerra racial", según los documentos de la causa, que también señalan que el principal propósito de este grupo era la de "matar judíos, inmigrantes y otras minorías".

Estas detenciones tuvieron lugar tras una investigación que se prolongó por un año y que comenzó cuando la Fuerza Conjunta Antiterrorista (JTTF, en inglés) recibió información sobre las actividades de AF, los ataques que planeaban y su afiliación con otros grupos defensores de la supremacía blanca como los "skinhead".

Un confidente, que logró infiltrarse en la organización, pasó información a los agentes del JTTF, compuesto por miembros de distintas agencias policiales locales, estatales y federales, incluido el FBI.

Así se enteraron de los ataques que supuestamente el cabecilla Faella planeaba llevar a cabo el pasado 1 de mayo contra grupos contrarios en Melbourne (Florida), coincidiendo con el Día Internacional del Trabajo.

Entre otros ataques, el grupo habría planificado también interrumpir con violencia las actividades de la alcaldía de Orlando y atacar al azar a visitantes del parque Old Town, una popular atracción en el corazón turístico de Kissimmee (Florida).

"Faella también tenía planes para que sus miembros provocaran disturbios en las comunidades locales con el objetivo de captar atención pública", aseguró la Fiscalía, que mantiene la investigación abierta.

En Florida, un estado donde la diversidad marca el crecimiento y el turismo es la principal fuente de ingresos fiscales, los crímenes motivados por diferencias raciales, étnicas, preferencia sexual y religiosas van en aumento, según la Oficina de Derechos Civiles de la Procuraduría General.

Según sus datos, en Florida se registraron 149 crímenes motivados por el odio durante 2010, un aumento del 46,3 % respecto a 2009. El FBI calcula que de todos ellos el 66 % tuvieron como blanco a hispanos. EFE

wt/mgl/cs