La sección suiza de Amnistía Internacional (AI) presentó hoy una campaña para presionar a los países miembros de la ONU a acordar un tratado internacional que restrinja las transferencias de armas y evite que éstas lleguen a estados donde podrían usarse para violar los derechos humanos.

El próximo julio tendrá lugar en la sede de la ONU en Nueva York una reunión para negociar un tratado internacional que regule las transferencias mundiales de armas.

AI señaló en una rueda de prensa que quiere presionar a los estados a firmar un tratado estricto que restrinja considerablemente la venta de armas, regule su comercio y establezca mecanismos de control "eficaces y transparentes".

Concretamente, AI desea que el tratado impida la venta de armas y de municiones a países donde existe un riesgo potencial de ser utilizadas para cometer violaciones de los derechos humanos o del derecho internacional humanitario.

AI recordó que 500.000 personas mueren cada año víctimas de la violencia armada, y que un 60 % de las violaciones de derechos humanos documentadas por la entidad en los últimos diez años se perpetraron con armas ligeras y de pequeño calibre.

En 2010, según las estadísticas nacionales, el comercio transfronterizo de armas alcanzó los 59.200 millones de dólares, "sin contar con las transferencias no publicadas por algunos países o aquellas naciones que ni tan siquiera informan sobre ellas", especificó AI.

"Las entregas más importantes de armas tienen lugar en zonas de conflicto donde los vendedores de armas alimentan la carrera armamentística. El control internacional del comercio de armas se impone también en una perspectiva de política de seguridad", señaló Albert Stahel, director del Instituto de Estudios Estratégicos Wädenswil, durante la rueda de prensa de AI.