La líder de oposición en Mianmar, Aug San Suu Kyi, recibió el martes su primer pasaporte en 24 años antes de un viaje previsto a Noruega y Gran Bretaña.

Un funcionario de su partido Liga Nacional para la Democracia dijo que el documento fue recibido el martes del ministerio del interior. La fuente pidió no ser identificada porque la cuestión es considerada personal y no un asunto del partido.

Suu Kyi solicitó el pasaporte después de recientes reformas políticas que culminaron con su elección al parlamento el mes pasado. En 2011, una junta militar cedió el poder a un gobierno electo y nominalmente civil.

El pasaporte es válido por tres años. La opositora no había tenido pasaporte desde que regresó a Mianmar en 1988 para cuidar a su madre enferma, y le obligaron a entregarlo.

Después de asumir la dirección del movimiento prodemocrático fue puesta bajo arresto domiciliario durante 15 de los 22 años siguientes de régimen militar. Su confinamiento le impidió asistir a la ceremonia en Oslo donde le otorgaron el Premio Nobel de la Paz 1990.

Durante períodos intermitentes de libertad, Suu Kyi rechazó oportunidades de viajar al exterior por temor a que no le permitieran regresar a su país, y por eso no pudo visitar a su marido británico, Michael Aris, antes de su muerte por cáncer en 1999. Se vieron por última vez en 1995, después de lo cual la junta le negó visa a Aris.

Desde que le levantaron el arresto domiciliario en noviembre del 2010, Suu Kyi ha recibido invitaciones de varios gobiernos extranjeros. Recientemente, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la invitó a la sede de la ONU en Nueva York donde ella trabajó en el pasado.

Durante una breve visita a Mianmar en abril, el primer ministro británico David Cameron también la invitó a visitar su país, diciendo que sería un signo de progreso si pudiera salir de Mianmar para regresar después a cumplir sus obligaciones como legisladora. Suu Kyi estudió en la Universidad de Oxford.

Suu Kyi respondió que "hace dos años habría dicho gracias por la invitación pero no puedo. Pero ahora soy capaz de decir quizás, y eso ya significa un gran progreso".