Un taxista neoyorquino que ofrecía ilegalmente sus servicios a turistas que recogía en el aeropuerto John F. Kennedy será condenado a seis meses de cárcel tras declararse culpable de retener contra su voluntad a una familia panameña con la que huyó de la Policía el pasado febrero.

Bhupinder Singh se reconoció culpable ante una jueza neoyorquina de un delito de privación ilegítima de la libertad por retener en su vehículo a cuatro miembros de una familia proveniente de Panamá y que había recogido en el aeropuerto, comunicó hoy la oficina del fiscal del neoyorquino distrito de Queens, Richard Brown.

El conductor, de 38 años y residente en Queens, será condenado el próximo junio a seis meses de cárcel y a cinco años de libertad condicional, según avanzó la jueza que ha visto el caso, Dorothy Chin-Brandt.

Según el relato de la Fiscalía, Singh convenció el pasado 21 de febrero a los ciudadanos panameños Tomás Sosa y María Maurelle de Sosa, que viajaban junto a sus hijos Aldo y Andrés, de 17 y 12 años respectivamente, para llevarlos a su destino final en la Gran Manzana.

Las ordenanzas de Nueva York prohíben a los conductores sin licencia oficial de taxista concertar ese tipo de servicios en los aeropuertos, ya que sólo pueden ser prestados por los taxis oficiales de la ciudad, los amarillos, o contratarse con otras empresas con antelación.

Cuando la familia ya se encontraba en el interior del vehículo, un agente de la Policía de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, que vela por la seguridad de los aeropuertos de la zona metropolitana de Nueva York, bloqueó el camino al automóvil para hacerlo parar.

Singh, sin embargo, bloqueó todas las puertas del vehículo, dio marcha atrás y aceleró, con lo que se inició, según la Fiscalía, "un aterrador viaje" para la familia panameña que terminó cuando el joven Aldo pudo aferrarse al volante y lo hizo chocar contra un barandal en la carretera.

Pese al choque, que causó heridas leves a la familia, el conductor abandonó el vehículo y huyó del lugar a pie, aunque después pudo ser detenido en las inmediaciones. EFE