Autoridades colombianas y grupos no gubernamentales rechazaron condicionamientos para entregar a un reportero francés secuestrado por las FARC a fines de abril.

Voceros del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y grupos como Amnistía Internacional (AI) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reclamaron el martes que los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberen de inmediato y sin condiciones a Romeo Langlois.

Colaborador de la televisora France 24 y de la publicación Le Figaro, Langlois, de 35 años y con más de una década radicado en Colombia fue declarado desaparecido el 28 de abril, cuando acompañaba a una unidad del Ejército y la Policía Nacional en la destrucción de laboratorios de procesamiento de drogas en el sur del país y se produjeron combates con la guerrilla.

La jefatura de las FARC reivindicó el fin de semana el secuestro y dijo en un comunicado que "creemos que lo mínimo que puede esperarse para la recuperación de su plena movilidad es la apertura de un amplio debate nacional e internacional sobre la libertad de informar".

Aunque la insurgencia no dio detalles sobre ese debate ni el estado de salud de Langlois, tanto el gobierno colombiano como los gremios han descartado la posibilidad de ese foro como condición para liberar al periodista.

El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón aseguró que las FARC no podían "de manera absurda...(y) de ninguna manera, venir a establecer condiciones de ningún tipo" para liberar a Langlois.

Pero además "el gobierno nacional no puede polemizar" con la insurgencia y a la que califica como "criminales", aseguró el ministro.

Pinzón también rechazó la posibilidad de hacer intercambios entre Langlois por presuntos rebeldes en prisión.

"Si bien un debate sobre la libertad de expresión y la manera en la que los medios cubren el conflicto en Colombia podría ser positivo, no debe ser usado como pretexto para mantener al periodista en cautiverio", dijo Susan Lee, directora para las Américas de AI, citada el martes en un comunicado.

Langlois "debe ser liberado inmediatamente, sin ninguna condición y deben tomarse medidas para asegurar que todos los periodistas en Colombia puedan realizar su trabajo libremente", agregó Lee.

Gustavo Mohme, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, dijo que resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, como la 1738 del año 2006, consigan que "los periodistas, los profesionales de los medios de comunicación y el personal asociado que realizan peligrosas misiones profesionales en zonas de conflicto armado deberán considerarse civiles y ser respetados y protegidos como tales".

La demanda rebelde sobre un debate previo a la liberación de Langlois "es absolutamente improcedente", aseguró Mohme en un comunicado de la SIP difundido el martes por correo electrónico.

El ministerio de Defensa colombiano ha dicho que al inicio de la operación, el periodista vestía un casco verde y un chaleco antiesquirlas pero que se los quitó para identificarse como civil en medio de los choques entre la fuerza pública y los rebeldes.

Citando el testimonio de militares que estuvieron en los combates, el ministro Pinzón ha dicho que el periodista francés resultó herido de bala en el brazo izquierdo.