El izquierdista Perry Christie, de 69 años, juró hoy como primer ministro de Bahamas, después de que su agrupación política, el Partido Liberal Progresista (PLP), se hiciera con 29 de los 38 escaños en juego en las elecciones generales celebradas el lunes en el archipiélago.

En una ceremonia a la que asistieron familiares, simpatizantes y amigos cercanos, Christie, que ya ocupó el cargo de primer ministro entre 2002 y 2007, prometió "entrar en acción de inmediato".

"Tengan por seguro que en los próximos días y meses serán testigos del cumplimiento constante y sistemático de todo lo que hemos prometido", dijo el nuevo primer ministro de este archipiélago, situado al este de Florida (EE.U.U) y al norte de Cuba.

Apuntó que una de sus tareas más urgentes es "hacer de nuestro país un lugar seguro y próspero para todos sus ciudadanos".

Christie dijo que la victoria electoral es el resultado de "la voz de los bahamenses, que ha sido escuchada con un gran estruendo e impresionante poder".

El PLP supera así la derrota de las pasada elecciones ante el Movimiento Nacional Libre (FNM), liderado por el hasta ahora primer ministro conservador Hubert Ingraham y que en esta ocasión se hizo con los nueve escaños restantes.

Ingraham anunció su retirada de la vida política en cuanto se empezaron a conocer los primeros resultados electorales en la noche del lunes.

"No voy a dirigir este partido en la oposición, no me voy a ocupar la Cámara de la Asamblea y voy a recuperar la vida privada a la que renuncié", dijo el político vencido desde la sede de su partido.

Hasta el lunes Christie pretendía encadenar su segundo mandato consecutivo y el cuarto en total, porque también fue primer ministro del archipiélago entre 1992 y 2002. A partir de entonces, y hasta que recuperó el poder en 2007, fue Christie quien ocupó ese cargo.

La Alianza Democrática Nacional (DNA), la tercera fuerza de la oposición y que tenía la esperanza de hacerse con algún escaño, finalmente no logró un hueco en unas elecciones que fueron supervisadas por la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comunidad del Caribe (Caricom) y Estados Unidos.

Christie prometió gobernar el archipiélago "de forma merecedora de la confianza de la ciudadanía" y en la que se refuerce la economía, se logre la justicia social y se mantengan valores sólidos y el respeto de la ley del orden.

El PLP también promete aumentar con decisión la inversión en educación y formación, así como colaborar con el sector privado para impulsar un plan de revitalización del crecimiento económico.

Otro de sus compromisos es trabajar por proteger las fronteras nacionales con el objetivo de acabar con la inmigración ilegal, el tráfico humano y el contrabando de armas y drogas.

Igualmente, impulsará una reducción de impuestos en el ámbito inmobiliario y de la construcción para favorecer el crecimiento de esos sectores, según recordó en la declaración difundida este lunes.

Un total de 172.130 bahamenses estaban llamados a las urnas con el objetivo de elegir a su Gobierno para los próximos cinco años.