Salamanca (España), 8 may (EFE.- El expresidente de Bolivia Carlos Mesa aconsejó hoy a la dirección de Iberdrola, que participa en la transmisión de electricidad en el país andino, que esté atenta ante las posibles medidas que pueda adoptar el Gobierno de Evo Morales sobre esa empresa española.

"Se ha nacionalizado la generación y el transporte, y queda la distribución, donde Iberdrola tiene una importante inversión en La Paz y El Alto. Por tanto, tendrá que tomar en consideración lo que ha ocurrido", aseguró hoy Mesa en Salamanca (oeste de España).

El expresidente boliviano, que estuvo en el Gobierno entre 2003 y 2005, dictó hoy en la Universidad de Salamanca la conferencia "Construcción de identidades: Bolivia (recuerdos del futuro)", incluida en las actividades del curso de postgrado "Estado de Derecho y buen gobierno".

En declaraciones a los periodistas, Carlos Mesa criticó la nacionalización por el Gobierno de Morales de la filial en su país de Red Eléctrica de España (REE) por entender que fue "una decisión política".

Según el exmandatario, tal paso "marca un hito en la historia de las nacionalizaciones", pues el Gobierno de Bolivia "nacionaliza una empresa española por la mañana y por la tarde inaugura la inversión de otra empresa española".

A su juicio, la decisión del Gobierno de Evo Morales no ha tenido la repercusión social que esperaba, sino todo lo contrario, ya que ha habido "una cierta indiferencia por parte de la población".

El decreto aprobado por el Gobierno boliviano establece la nacionalización de la totalidad de las acciones que conforman el paquete accionarial que posee la sociedad Red Eléctrica Internacional-SAU, filial de REE, e instruye su registro a nombre de ENDE.

Los procesos de nacionalización en Bolivia son debidos, en opinión del expresidente Carlos Mesa, a una "cierta rutina, que coincide con el Primero de Mayo" por parte de Morales.

"La palabra populista podría utilizarse, pero creo que tiene que ver con una lógica en la estructura misma del adn del presidente", añadió.

Pese a estas críticas, Mesa destacó que en Iberoamérica empieza a "bajar la temperatura" de nacionalizaciones y de posturas más radicales, pese a las actitudes de la presidenta Cristina Fernández, en Argentina, y Evo Morales, en Bolivia.

Puso de ejemplo los gobiernos de Colombia, Perú -de cuyo presidente, Ollanta Humala, dijo, "se esperaba todo lo contrario que está haciendo"-, de Brasil, "consolidado después de Lula con la presidenta Dilma Rousseff en una lógica más moderada", o de Uruguay, "un país de izquierdas que también está en una línea de equilibrio", afirmó.

"Lo de Argentina y Bolivia han sido elementos que no marcan tendencia, sino una excepción", refirió.

En este sentido, destacó el "declive" del liderazgo regional del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, frente a la tendencia al alza del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, "un ejemplo muy interesante y distinto", calificó.

Carlos Mesa señaló que, por ahora, no tiene intención de volver a ser candidato a la Presidencia de su país, pese a que "cuando uno ha entrado en la política, es muy difícil salir", y señaló que "sería un absurdo" decir que se ha retirado "completamente de la política".