En su última ceremonia de estado antes de dejar su cargo como presidente de Francia, Nicolas Sarkozy encabezó el martes en París la conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Sarkozy estuvo acompañado por el mandatario electo Francois Hollande. Los rivales en los comicios del domingo se mantuvieron de pie frente juntos frente al Arco del Triunfo.

Mientras sonaba La Marsellesa, un solemne Sarkozy comenzó con la ceremonia colocando una corona de flores ante la estatua de Charles de Gaulle, el ex presidente y líder de las Fuerzas Francesas de la Liberación. El gesto fue además un recordatorio de las raíces gaullistas de Sarkozy.

En la ceremonia en los Campos Elíseos, el presidente también estrechó manos con dignatarios militares, incluyendo al hijo de Gaulle, Philippe, de 90 años.

Un grupo siguió a Sarkozy por la gran vía central hacia la Plaza de la Estrella, donde el primer ministro saliente Francois Fillon inspeccionó a las tropas.

El Arco del Triunfo tiene un significado especial desde que las fuerzas nazis de Adolfo Hitler marcharon por el icónico monumento cuando Alemania invadió Francia en 1940. También fue el sitio donde los aliados, incluyendo muchos soldados estadounidenses, celebraron la victoria sobre Alemania hace 67 años.

Sarkozy — que lució particularmente relajado durante la ceremonia — estuvo acompañado por Hollande, el ganador de la segunda vuelta electoral del 6 domingo, quien colocó otra corona de flores.

Los dos líderes, dejando a un lado sus diferencias, se pusieron de pie juntos en silencio varios minutos frente a la Tumba del Soldado Desconocido, cuya simbólica llama ardió más durante la ceremonia.

La inusual escena de los dos políticos juntos sin duda será destacada en los diarios galos.

También saludaron a dignatarios, incluyendo a algunos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, antes de estrecharse la mano frente a las cámaras.

Tras la ceremonia, Hollande dijo que después de una campaña "particularmente" dura "fue útil y de ayuda al país saber que aún pueden unirse el presidente que aún está en el poder y el recién electo, por la misma causa: el país".