Las empresas españolas tienen previsto invertir un mínimo de 3.000 millones de dólares en Perú, lo que mantendrá a España como el principal socio comercial del país, afirmó hoy en Lima el secretario de Estado de Comercio español, Jaime García-Legaz.

"Hemos fijado un objetivo en materia de inversión que son 3.000 millones de dólares de inversión adicional de empresas españolas en el Perú en los próximos cinco años", precisó a Efe García-Legaz, tras la inauguración del encuentro empresarial Perú-España.

En esta reunión participan unas 70 empresas españolas de sectores como construcción, ingeniería, agua y saneamiento, servicios ferroviarios y servicios para la minería; y más de 100 firmas peruanas.

Para García-Legaz, Perú "es un proyecto de prosperidad que dura muchos años y es una envidia para toda Europa comprobar que la economía peruana crece a un siete por ciento anual".

La relación bilateral hispano-peruana tiene un potencial de crecimiento sustancial, sobre todo con el próximo Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el país andino y la Unión Europea, que está siendo impulsado por España para que esté vigente a partir de este año.

"Hay una fórmula, que es la entrada en vigor provisional de un TLC, eso requiere de un acuerdo político, y nosotros lo que estamos haciendo es propugnar que el Parlamento Europeo y la Comisión Europea aprueben un acuerdo provisional", resaltó a Efe el secretario de Estado.

Según García-Legaz, pese a que Europa está pasando "momentos de debilidad", su mayor atractivo es que tiene un mercado de 450 millones de consumidores de 30.000 dólares de renta per cápita.

Destacó además la fuerte relación de España con Perú, que según señaló, tiene "la mayor capacidad de prosperar en los próximos años en América latina", y con el que busca incrementar su balanza comercial, que en 2011 creció en 1.000 millones de dólares.

"Nosotros hemos lanzado un mensaje a las empresas españolas: si tienen que apostar por algún país en América Latina, apuesten por el Perú, que es un país con enormes oportunidades", afirmó.

Entre las principales condiciones que el secretario de Estado destacó para invertir en ese país figuran las garantías de estabilidad jurídica y económica dadas por el Gobierno peruano.

"Es importante en estos momentos de encrucijada mantener el rumbo, y algunos países de la región han decidido caer en el camino equivocado y volver a las andadas del proteccionismo, del nacionalismo y del populismo. Eso es siempre un camino erróneo, que conduce al retroceso, a la quiebra de la prosperidad, que acaban pagando los ciudadanos de esos países muy caro", dijo.

El embajador español en Lima, Juan Carlos Sánchez Alonso, también presente en la cita empresarial, afirmó a su vez que "los inversores sancionan con su indiferencia y su rechazo los comportamientos erráticos y heterodoxos, disfrazados a veces de ejercicio de potestad soberana y que no son sino rezagos de viejas políticas fracasadas".

Sánchez Alonso además destacó la visita oficial del presidente peruano Ollanta Humala a España en enero pasado, que sirvió para reforzar las relaciones y atraer inversiones a su país.

"Los inversores no piden facilidades especiales, solo que les permitan cumplir su labor con garantías y sin sobresaltos, y por eso acaban poniendo sus ojos y sus dineros en determinados países, Perú entre ellos", opinó.

En 2011, las exportaciones peruanas a España superaron los 1.500 millones de dólares, mientras que las compras excedieron los 500 millones.