Un tribunal comenzó hoy un juicio contra cinco acusados por el incendio de fines de 2004 en una discoteca del centro de Buenos Aires que causó 193 muertos y cientos de heridos, tragedia por la que ya se condenó a otros responsables.

Los cargos más graves pesan sobre el empresario Rafael Levy, a quien se acusa como responsable del incendio del local República de Cromañón en medio de un recital de la banda de rock Callejeros.

Además se le acusa de pagar sobornos para que la Policía no controlara a la disco, en la que se admitió la entrada de miles de personas por encima del máximo de unas 1.200 permitido.

El empresario ha sido procesado por los delitos de "estrago doloso agravado por la muerte de personas", que se castiga con ocho a veinte años de prisión, y de "cohecho" (sobornos), cuya pena va de uno a seis años de cárcel.

Al excomisario de policía Gabriel Sevald se le acusa de recibir los sobornos, mientras que Juan Carlos López y Enrique Carelli, exfuncionarios del municipio porteño, y el exagente de una empresa de seguridad privada Vicente Rizzo son acusados de incumplir sus deberes, delito que se castiga con hasta dos años de prisión.

Este juicio debió comenzar la semana pasada, pero se aplazó hasta hoy, cuando se pudo disponer de una sala con espacio suficiente para albergar a más de 500 familiares de las víctimas del incendio, la mayoría adolescentes y jóvenes, que no habían logrado entrar en el recinto originalmente previsto para llevar adelante el proceso.

En mayo de 2011, el Tribunal Oral en lo Criminal de Buenos Aires dictó una pena de ocho años de prisión para el administrador de la discoteca, Omar Chabán, y el líder de Callejeros, Patricio Fontanet.

El tribunal también ordenó que los exfuncionarios de la Alcaldía de Buenos Aires Fabiana Fiszbin, Gustavo Torres y Ana María Fernández cumplan penas de cuatro años, tres años y nueve meses, y tres años y medio de cárcel, respectivamente, por incumplir sus deberes y recibir sobornos.

También, dispuso seis años de prisión para Raúl Villarreal, antiguo colaborador de Chabán, y para el exsubcomisario Carlos Díaz, además de penas de cinco años para Diego Argañaraz, quien era representante de Callejeros, y cuatro para el baterista del grupo, Eduardo Vázquez.

Asimismo, dispuso "prisión en suspenso" para el resto de los integrantes de Callejeros, considerados "plenamente responsables" del incendio por la Cámara de Casación, máximo tribunal penal de Argentina.

El incendio de la discoteca fue provocado porque desde el público se arrojó pirotecnia al techo del local, cuya capacidad se había excedido para el recital de Callejeros, entre otras irregularidades que desataron el desastre.