El Gobierno brasileño participará a partir de ahora, con un representante del Ministerio de Deportes, en el Comité Local Organizador (COL) del Mundial 2014 para hacer un mejor seguimiento de los preparativos de la cita de dentro de dos años.

Así se anunció hoy tras la reunión de seis horas que mantuvieron en Zúrich (Suiza), en la sede central de la FIFA, el presidente de este organismo deportivo, Joseph Blatter; su secretario general, Jerome Valcke; el ministro brasileño de Deportes, Aldo Rebelo; y el presidente del Comité Organizador Local, José María Marín.

"Incluiremos un miembro del Gobierno, del ministerio de Deportes en el COL. Estableceremos un grupo de trabajo para controlar y hacer un seguimiento de las soluciones técnicas, relativas a las decisiones del Gobierno (sobre los preparativos del Mundial), de manera que se cumplan con rapidez y en su plazo", manifestó Rebelo.

El objetivo de esta medida es coordinar con mayor eficacia los trabajos del COL (con supervisión gubernamental), y de la FIFA, que se reunirán en Brasil cada ocho semanas para hacer un seguimiento de la marcha de los preparativos de la cita mundialista de 2014.

Las denuncias sobre corrupción, que precipitaron en octubre pasado la dimisión del anterior ministro, Orlando Silva, y la preocupación por la marcha de las obras para acondicionar lo estadios, llevaron a la FIFA a convocar esta reunión en Zúrich, que busca "mirar hacia delante a partir de ahora", según Blatter.

"Vamos a comenzar un tiempo nuevo en la organización de este Mundial. Tenemos que mirar hacia delante y no hacia detrás. Invito no solo al Gobierno, sino también al Legislativo (brasileño) a mirar hacia delante y a ser solidarios en beneficio del Mundial", dijo.

Blatter explicó que, a partir de ahora, habrá "dos elementos principales" en la organización de la cita de 2014: el ministerio de Deportes y el secretario general de la FIFA, con la ayuda del presidente del Comité Organizador Local, que pierde influencia.

Rebelo no quiso hablar "sobre lo que pasó antes en el ministerio de Deportes" y citó la Biblia para señalar que "no hay que mirar atrás para no convertirse en estatua de sal".

"Ha habido errores y se han solucionado. Si ha habido desviaciones de la hoja de ruta, lo importante es mirar hacia delante", agregó el responsable del ministerio de Deportes.

El secretario general de la FIFA subrayó en que con la decisión de unificar y coordinar la toma de decisiones sobre el Mundial "FIFA, COL y Gobierno brasileño hablarán con una sola voz".

"El mensaje no siempre será positivo, pero se trata de hablar con una sola voz", manifestó Valcke, que recordó que en Sudáfrica ya se dio el caso de un Gobierno involucrado en el comité organizador, con la participación de varios ministros y del propio presidente.

Preguntado acerca de por qué no se tomó esta misma decisión desde el principio en el caso del Mundial brasileño, Valcke contestó: "en la vida a veces tomas las decisiones erróneas, o en vez de tomarlas enseguida lo haces un poco más tarde. Más vale tarde que nunca".

Marín, por su parte, aseguró que "más que nunca, desde ahora hay una integración total de todos los responsables de organizar el Mundial (...), lo que traerá tranquilidad a todos los brasileños".