Las tarjetas telefónicas prepagadas que usan los hispanos para llamar a Latinoamérica desde Nueva York contienen recargos escondidos e informan de forma confusa sobre sus tarifas, aprovechándose así de inmigrantes con pocos recursos.

Esa fue una de las conclusiones presentadas el martes por Consumer Reports, una organización nacional sin ánimo de lucro que se dedica a analizar productos de venta al consumidor.

"La tarjeta te dice cuánto cuesta, pero ese no es el valor que recibes", dijo Elena Chávez, portavoz de Consumer Reports. "Deberías poder ver cuánto te cobran por minuto, dependiendo de donde llamas. También cuáles son los cargos extra. Los precios varían, además, si se llama desde un celular o desde una cabina telefónica".

Muchas tarjetas de prepago — que cuestan desde dos dólares a 30 dólares — ofrecen menos minutos de conversación de que los anuncian. Los recargos que cobran no están anunciados en muchas tarjetas y son difíciles de calcular, denunció la organización.

Consumer Reports presentó sus conclusiones tras realizar un estudio en el que se compraron 130 tarjetas telefónicas en más de dos docenas de tiendas del estado. Aproximadamente tres cuartos de las tarjetas compradas no anunciaban sus tasas por minuto, dijo Chávez.

En el año 2009, consumidores en Estados Unidos gastaron aproximadamente 2.100 millones de dólares en tarjetas telefónicas que sirven para realizar llamadas internacionales, señaló la organización.

Gene Retske, director ejecutivo de Asociación Estadounidense de Llamadas Prepagadas (APPPA, por sus siglas en inglés) ha señalado que la gran mayoría de tarjetas que se venden cuestan dos o cinco dólares y eso sirve para realizar una sola llamada.

Rosa Duque, una hispana que hace 18 años que usa tarjetas telefónicas para llamar a sus parientes en Guatemala, asegura que éstas le ofrecían antes mucho más que una llamada.

"Ahora ya no. Y me cobran por todo. No me contesta nadie y ya se comió los minutos", dijo Duque a The Associated Press. "Para Centroamérica es muy difícil encontrar buenas tarjetas".

La guatemalteca dijo que compra dos tarjetas al mes, de cuatro dólares cada una.

Los compradores de este tipo de tarjetas suelen ser gente de bajos recursos que debería ser mejor informada del servicio que se le ofrece, señaló Consumer Reports.

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Claudia Torrens está en Twitter como http://www.twitter.com/ClaudiaTorrens