Ocho años después, el COI considera la posibilidad de volver a analizar las muestras de dopaje de los Juegos Olímpicos de Atenas para detectar a cualquier atleta que haya logrado evadir los controles originales.

Las muestras congeladas tienen que ser destruidas este verano después de ocho años de almacenamiento, por lo que el jefe de la comisión médica del COI, Arne Ljungqvist, le dijo el martes a la AP que el organismo podría analizarlas nuevamente para encontrar sustancias que ahora puede ser detectadas, como insulina y hormona de crecimiento humano.

"Creo que haremos algo", indicó. "Sí, probablemente".

El Comité Olímpico Internacional volvió a analizar muestras de los Juegos de Invierno de 2006 en Turín y de los de Verano de 2008 en Beijing.

En las muestras dé Turín no se hallaron tramposos, pero en los nuevos análisis de Beijing se detectaron cinco atletas que consumieron CERA, una versión avanzada del fármaco prohibido EPO.

Las muestras de dopaje de cada olimpiada son almacenadas durante ocho años para poder volver a analizarlas cuando haya nueva tecnología. El período de ocho años de Atenas expira el 29 de agosto, y las muestras están en un laboratorio en Lausana, Suiza.

La Agencia Mundial Antidopaje le envió una carta al COI pidiéndole que vuelva a analizar las muestras, ante el surgimiento de nuevas tecnologías para detectar sustancias prohibidas.