Los chóferes paralizaron hoy por segundo día las ciudades bolivianas de La Paz y El Alto, en la víspera de una huelga nacional de 72 horas de la Central Obrera Boliviana (COB) por mejoras salariales y en la séptima semana consecutiva de conflictos y disturbios.

Los afiliados a la Central de Transporte Urbano de La Paz, que rechazan una nueva ley de tráfico, bloquean desde la madrugada del lunes los principales cruces de las dos ciudades, de un millón de habitantes cada una, con vehículos, piedras, fogatas, árboles derribados y otros objetos.

Los transportistas, muchos armados de palos, cinturones o fustas, impiden incluso el paso de ambulancias y han vuelto a azotar este martes a quienes intentaban pasar los bloqueos, observaron corresponsales de Efe.

En el límite de La Paz y El Alto, a 4.000 metros de altitud, se enfrentaron a pedradas chóferes y vecinos molestos por los bloqueos, informaron emisoras de radio, y canales de televisión mostraron que hoy los piquetes también impiden el paso de ciclistas y motociclistas, al contrario de ayer.

Miles de personas caminan por las empinadas calles de La Paz para tratar de llegar a sus trabajos, al igual que hicieron el lunes.

Los colegios públicos y privados permanecen cerrados por disposición del gobierno que preside el populista y nacionalista Evo Morales, quien registra bajos niveles de popularidad.

El líder del sindicato de transportes, Gonzalo Millares, reiteró su rechazo a la nueva ley municipal que intenta regular el caótico tránsito de La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento de Bolivia aunque no capital (es Sucre).

Los conductores se oponen a que la alcaldía, controlada por el Movimiento sin Miedo, partido de centroizquierda que estuvo aliado hasta 2010 con el Gobierno de Evo Morales, ejecute un proyecto de transporte masivo que califica de eficiente y moderno.

Millares insistió en que la ley debe ser revisada porque el transporte masivo destruirá empleo en el sector y establece dobles sanciones para los chóferes, porque podrán multarlos tanto agentes municipales como policías de tráfico, lo que niega la alcaldía.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, dijo que no negociará "bajo presión" y ratificó sus críticas a la Policía Nacional por no haber actuado el lunes contra los bloqueos, como sí hizo en semanas anteriores contra marchas de médicos, universitarios, maestros y trabajadores sanitarios, entre otros.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, negó en rueda de prensa que la policía haya estado inactiva y aseguró que "no son movilizaciones similares".

La huelga del transporte no fue secundada en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y Beni, mientras que en Oruro y Sucre solo fue de 24 horas.

La COB ratificó hoy su huelga de 72 horas por mejoras salariales y para exigir a Morales que anule un decreto que aumenta de seis a ocho horas la jornada laboral de médicos y trabajadores de la salud pública, dijo a Efe Emigdio Izquierdo, dirigente de esa organización sindical, la mayor de Bolivia,

El sector sanitario está en huelga desde el 28 de marzo y la mantiene a pesar de que la semana pasada Morales anunció la "suspensión" de la medida, que a los médicos y sanitarios no les convence porque desconfían de la palabra del mandatario y quieren la derogación definitiva del decreto.