El consejo de ética del Senado brasileño decidió el martes abrir una investigación que podría conducir a la expulsión de uno de sus miembros, el opositor Demóstenes Torres, un paladín de la ética pública que aparece envuelto en un escándalo de corrupción.

Los 15 miembros del consejo votaron por abrir un proceso disciplinario contra el senador luego de que una investigación policial reveló contactos estrechos de Torres con el detenido líder de una red de apuestas ilegales, a quien habría ayudado a hacer contactos políticos y obtener contratos para sus empresas.

Torres, conocido por sus duras críticas a la corrupción en el gobierno los últimos 10 años, se vio inmerso en un escándalo en febrero cuando la prensa comenzó a divulgar grabaciones telefónicas realizadas por la policía federal en que se revela una relación estrecha del senador con Carlos Augusto Ramos, conocido como Carlinhos Cachoeira.

En caso de que el proceso determine que Torres faltó al decoro parlamentario por sus contactos con Ramos, podría ser expulsado del Senado. Su partido, el conservador Democratas, lo separó de sus filas en marzo.

En algunos trechos de las grabaciones, Ramos discute con funcionarios suyos la realización de pagos regulares de cuantiosas sumas de dinero para Torres.

Ramos está preso desde el 29 de febrero por liderar una red criminal que incluye apuestas ilegales y contactos con políticos de diversos partidos para obtener contratos para empresas en las cuales tiene intereses, en especial la constructora Delta, que desarrolla obras de infraestructura en gran parte del país.

Las revelaciones de las ramificaciones de Ramos en la vida política brasileña motivaron la creación de una comisión investigadora de las dos cámaras del Congreso que debe escuchar a los agentes públicos que investigaron la red criminal así como políticos cercanos a él.

Además de Torres, aparecen envueltos en la red de Ramos al menos tres gobernadores, varios legisladores y alcaldes que podrían ser investigados por la comisión.

El abogado de Torres, Carlos de Almeida Castro, había pedido más tiempo para preparar la defensa del senador pero la solicitud fue negada el martes por el consejo de ética.

"El primer derecho de un acusado es ser bien defendido", reclamó Castro ante el rechazo de su pedido de un plazo nuevo para defender a Torres.