El Ejército mexicano arrestó a 17 presuntos pistoleros del cartel del Golfo y al cubano Roberto Rodríguez Sánchez, quien los entrenaba en el manejo de armas en el norteño estado de Nuevo León, informaron hoy fuentes oficiales.

Un portavoz de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de Nuevo León precisó que todos los presuntos pistoleros detenidos son jóvenes, seis de ellos menores de edad, quienes trabajaban como "halcones" (vigilantes) y en la venta de drogas al por menor para el cartel del Golfo.

La detención de los jóvenes y del cubano se efectuó el pasado 30 de abril en las calles del municipio de China, a unos 100 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, cuando se trasladaban en dos camionetas hacia un rancho en donde recibirían el entrenamiento.

Las fuentes indicaron que, según las investigaciones, los jóvenes detenidos pasarían a ser parte de los grupos de pistoleros del cartel después de la capacitación.

Agregaron que a Roberto Rodríguez Sánchez, de 44 años, se le decomisó una pistola de precisión calibre .22 que se usa en torneos y que era utilizada para entrenar a los jóvenes, así como dos fusiles de asalto AK-47, un rifle, 18 cargadores y 410 balas de diferentes calibres.

Según la investigación, Rodríguez Sánchez vivía en la ciudad de Reynosa, estado de Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos, y los jóvenes fueron reclutados por una mujer en el municipio rural de Montemorelos, Nuevo León, por un pago de entre 6.000 a 14.000 pesos (entre 450 y 1.050 dólares) mensuales.

A mediados de marzo pasado, el Ejército capturó a dos exmilitares hondureños, Roger Iván López Dávila, de 41 años de edad, y Carlos Alfredo Herrera Gómez, de 21, quienes tenían dos años en México entrenando a sicarios del grupo Los Zetas. EFE