El proyecto hidroeléctrico Río Cuervo, que contempla la construcción de una represa en la Patagonia chilena, fue aprobado hoy por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región de Aysén, pese a la oposición de grupos ecologistas y algunos parlamentarios.

En medio de una fuerte presencia policial, la SEA de Aysén, a unos 1.600 kilómetros al sur de Santiago, se reunió este martes en la ciudad de Coyahique para votar el estudio de impacto ambiental (EIA) de Río Cuervo, impulsado por la empresa Energía Austral, filial de minera suiza Xtrata Cooper.

El proyecto contempla la construcción de una central hídrica en el cauce del río Cuervo, de una potencia estimada de 640 MW y una inversión de 645 millones de dólares.

Según informó la Intendencia (gobernación) regional, los integrantes de la comisión votaron por unanimidad a favor de un proyecto cuya entrada en funcionamiento está prevista para el 2019 y que se espera que sea la primera de tres represas que Energía Austral pretende construir en la región.

"Todos los impactos significativos identificados han sido respondidos satisfactoriamente con las correspondientes medidas de compensación y mitigación; dado esto, la Comisión aprobó de forma unánime la central de Río Cuervo", dijo la intendenta Pilar Cuevas tras la votación.

La aprobación del proyecto contempla una rebaja de la tarifa eléctrica para los habitantes de Aysén en un 21 %, así como la construcción de caminos turísticos, entre otras condiciones que la comisión propuso para consentir la iniciativa.

Mientras tanto, en el exterior del edificio donde se reunió la Comisión, los carabineros detuvieron a tres manifestantes por desórdenes públicos, informó la policía.

La aprobación del proyecto ha recibido las críticas de grupos ecologistas y de dirigentes políticos que en el último año se han opuesto a la construcción de varios proyectos hidroeléctricos en la región debido a su impacto medioambiental.

Ese es el caso del senador Antonio Horvath, que tras asistir a la votación aseguró a Efe que se trata de una decisión "bastante irregular".

Para Horvath, del oficialista partido Renovación Nacional (RN), la Comisión no analizó las consecuencias medioambientales que significa construir una represa de estas características en una zona donde hay una fuerte actividad sísmica.

"Estamos hablando de un sector que está lleno de volcanes alrededor, con tres líneas de fallas que son de alto riesgo", aseveró.

Por eso, Horvath anunció la presentación de varios recursos judiciales para impedir un proyecto que, en su opinión, podría tener un menor impacto si se construyera una central de pasada, sin represa

Su visión contrasta con la satisfacción del gerente general de Energía Austral, Alberto Quiñones, que en un comunicado destacó la tramitación "rigurosa y transparente" que se realizó para aprobar la construcción de la hidroeléctrica.

"Hemos trabajado para entregar un proyecto sustentable, que aportará energía limpia a partir de una fuente renovable y contribuirá que Chile atienda su creciente demanda energética y generará beneficios concretos para Aysén en términos de empleo y turismo", explicó.

El proyecto Río Cuervo se suma al de Hydroaysén que, impulsado por Endesa Chile en la misma región, contempla la construcción de cinco represas en los ríos Pascua y Baker.

Dicho proyecto, que la Corte Suprema de Chile aprobó recientemente tras rechazar los recursos presentados por parlamentarios, organizaciones regionales y grupos ecologistas, motivó hace un año grandes protestas en la región.