La única reportera en China para despachos en inglés de Al Yazira fue expulsada, dijo el martes la cadena de televisión panárabe. El caso es el primero desde 1998 en el que Beijing ordena la salida de un periodista extranjero acreditado.

La expulsión de Melissa Chan es considerada un endurecimiento de la postura de China hacia la prensa internacional, a la que considera una amenaza para el gobierno autoritario y la imagen global del mismo.

La medida "al parecer lleva a un nuevo nivel las políticas de China contra la prensa", dijo en un comunicado Bob Dietz, coordinador para Asia del Comité para la Protección de Periodistas.

Al Yazira, con sede en Qatar, dijo en un comunicado que no tuvo más remedio que cerrar su oficina para el servicio en inglés debido a que Beijing no amplió la vigencia de las credenciales de prensa ni la visa de Chan.

Chan es estadounidense y trabajó cinco años para la red en China. La periodista había informado con amplitud sobre temas delicados, como la confiscación ilegal de tierras agrícolas y el encarcelamiento de demandantes en las llamadas "cárceles negras" de existencia no oficial.

Al Yazira dijo que no recibió autorización para reemplazar a Chan y que no le han respondido a sus solicitudes de visas adicionales para sus corresponsales.

La expulsión no afecta el servicio en árabe de Al Yazira, que mantiene a varios periodistas acreditados en su oficina en Beijing.