Cuando el rapero G. Dep se entregó a la policía por un tiroteo ocurrido hace casi 20 años, le dijo a los oficiales que quería limpiar su consciencia.

El martes conoció las consecuencias: pasará 15 años en prisión sin derecho a libertad condicional, la sentencia mínima por el homicidio del que fue condenado. Un juez, los fiscales e incluso el presidente del jurado dijeron que merecía ser reconocido por decir la verdad a pesar de que nunca fue sospechoso en un caso que hacía mucho fue olvidado.

"Quizá no es la mejor estrategia legal, pero definitivamente fue lo correcto", dijo el juez de la Corte Suprema de Manhattan Michael Obus. "A pesar de que le llevó a la situación en la que se encuentra ahora".

Tras escuchar su sentencia el rapero de 37 años, que tuvo una fama efímera a finales de la década de 1990 y comienzos de la del 2000, salió lentamente de la corte mirando a su esposa, su madre y algunos viejos amigos y familiares. No pronunció palabra, pero su abogado, Anthony L. Ricco, dijo que G. Dep estaba conforme con su decisión de confesar.

"Buscaba su redención y su honra, y algunos podrían decir que lo logró", dijo Ricco fuera de la corte.

La sentencia cerró un caso de giros extraños reabierto en el 2010, cuando el rapero se dirigió a una estación policial y le dijo a las autoridades que le había disparado a alguien cuando intentó robarle en una esquina hacía años.

Su versión coincidió con la muerte de John Henkel en octubre de 1993, cuando la víctima tenía 32 años.

Durante su juicio, su abogado cuestionó si la policía relacionó correctamente la confesión con el asesinato de Henkel.

G. Dep fue declarado culpable el mes pasado, decisión que los jurados tomaron "con pesar", le escribió a Obus su presidente, Jim Nelson, en una carta en la cual pedían clemencia para el rapero, cuyo nombre verdadero es Trevell Coleman.

G. Dep se dio a conocer con temas como "Special Delivery" y "Let's Get It" a principios de la década del 2000.

Luego cayó en adicciones y fue arrestado varias veces por cargos de drogas, allanamiento y otros.

"Logró cierta fama en la música... Pero ese éxito no pudo superar esa sensación de arrepentimiento y culpa que tenía sobre lo que hizo una noche cuando era adolescente", dijo Ricco al juez el martes.