Mientras el gobierno y la oposición buscan delinear caminos que conduzcan a mejorar la deficiente educación pública, los profesores recién egresados no parecen esforzarse por cambiar las cosas: el 69% carece de conocimientos sobre qué enseñar y un 42% no sabe cómo hacerlo, según un informe oficial divulgado el lunes.

El ministro de Educación Harald Beyer calificó de "preocupante" la situación en una rueda de prensa en la que divulgó los resultados de la prueba Inicia 2011, que mide los conocimientos de los maestros recién egresados.

La evaluación es voluntaria y el año pasado fueron medidos 3.271 nuevos maestros. Beyer dijo que buscará modificar la carrera docente para transformar la prueba Inicia en obligatoria y habilitante, es decir, los que no obtienen buenos resultados, no podrán enseñar en escuelas públicas y semi públicas.

"Lo importante son los estudiantes, quienes merecen tener mejores profesores y debemos tener una educación de alta calidad y equitativa, la prueba habilitante y que sea obligatoria, busca asegurar que los estudiantes tengan los mejores profesores posibles", enfatizó Beyer.

Inicia se aplicó a los profesores de educación básica y educación parvularia recién salidos de 21 de las 25 universidades e institutos profesionales que imparten ambas carreras.

Beyer precisó que de los 3.271 titulados, el 69% obtuvo un resultado "insuficiente", lo que significa que carecen de los conocimientos necesarios para enseñar a los niños; un 29% alcanzó un resultado "aceptable", es decir, su dominio es apenas básico, y sólo el 2% sacó una nota sobresaliente.

Además, un 42% obtuvo un resultado "insuficiente" en el área pedagógica, lo que implica que no tienen conocimientos suficientes para educar a los niños.

Los maestros recién titulados fueron medidos en lenguaje y comunicación, matemáticas, historia, geografía, ciencias sociales y ciencias naturales.

El mal estado de la educación chilena, en especial en los colegios dependientes de las municipalidades y los particulares subvencionados, quedó expuesto en toda su magnitud luego de las protestas estudiantiles del 2011, que se prolongaron por siete meses.

Las protestas revelaron sistemáticamente la desigualdad del sistema, donde quienes estudian en malos colegios virtualmente carecerán de competencias para enfrentarse al mundo laboral con éxito o deberán contentarse con ganarse la vida con oficios mal remunerados.

Acorralado por las protestas de un poderoso movimiento estudiantil, el gobierno anunció en abril una reforma educacional y otra tributaria para financiar la primera. Ambas están en el Congreso, donde se da casi por descontado que Piñera logrará los votos para aprobarlas.

Sin embargo, la oposición afirma que los recursos que se recaudarán con los nuevos impuestos, entre 700 y 1.000 millones de dólares, son insuficientes, por lo que advirtieron que el tema de una reforma tributaria será tema de campaña con miras a la elección electoral de noviembre del 2013.

En tanto, los estudiantes están disconformes con ambas reformas, y ya desarrollaron la primera protesta del año, en la que reunieron unas 80.000 personas, y prometen otras movilizaciones hasta lograr una educación de calidad y gratuita.

No sólo los recién egresados evitan someterse a la prueba Inicia. La gran mayoría de los profesores que llevan años y hasta décadas enseñando, liderados por el presidente del gremio, Jaime Gajardo, también rechazan ser avaluados.

Beyer responsabilizó en parte importante de los malos resultados a los planteles de educación superior: "Lo que indica esta prueba es que el 69% de nuestros egresados de pedagogía no tienen los conocimientos suficientes para enseñar en básica y eso es preocupante porque indica también que las universidades e institutos profesionales que los están formando no les están entregando las herramientas adecuadas".

"No puede ser que las instituciones de educación superior no colaboren con esfuerzo y dedicación a lograr mejores profesores", añadió.