Entidades pro derechos civiles e inmigrantes indocumentados protestaron hoy ante el Departamento de Seguridad Nacional, en Washington, y acusaron al Gobierno de incumplir su promesa de realizar deportaciones selectivas.

"Estamos tremendamente decepcionados", lamentó a Efe el director ejecutivo de CASA de Maryland, Gustavo Torres.

"La secretaria (de Seguridad Nacional, Janet) Napolitano nos había prometido el pasado agosto un programa que iba a aliviar de las deportaciones a miles de familias con ningún antecedente criminal", alegó en nombre de la entidad promotora de la protesta en la capital estadounidense.

Otras entidades se manifestaron hoy ante otras sedes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), como las de Nueva York, Chicago (Illinois), Boston (Massachusetts) y San Francisco (California).

En la ciudad de Washington, Torres aseguró que, pese a la voluntad del Gobierno de seleccionar las deportaciones, se están procesando a "jóvenes que califican para la famosa ley del Dream Act cuando llegue a pasar" y a "madres que están siendo arrestadas por denunciar violencia de género".

Su entidad, CASA de Maryland, calcula que el Departamento de Seguridad Nacional sólo habría aplicado la discrecionalidad para evitar la deportación en el 1,5 % de los casos a escala nacional.

Por ello, Torres considera que "si la secretaria Napolitano no lo resuelve, mejor que renuncie, porque no está satisfaciendo las expectativas de la comunidad" hispana.

Protestaron hoy una treintena de ciudadanos indocumentados en proceso de deportación y sus familiares, entre ellos, el joven Juan Félix Chegala-Silverio y la madre de familia Helia de la Cruz Palencia.

Chegala-Silverio, estudiante de 18 años, se encuentra en proceso de deportación tras ser detenido en una inspección de tráfico y defendió la ley que permitiría a ciertos jóvenes indocumentados regularizar su situación si estudian en la universidad o se enrolan en las Fuerzas Armadas.

"Estoy estudiando en la preparatoria y el Dream Act me puede ayudar para quedarme aquí unos años más", alegó a Efe este ciudadano de origen mexicano.

Por su parte, Helia de la Cruz Palencia, que ya fue deportada y en consecuencia separada de sus tres hijos, instó a que no le vuelva a ocurrir.

"Quiero que mi voz se escuche para que mis hijos tengan la seguridad de que van a mantenerse a mi lado", dijo esta mujer víctima de violencia de género. EFE

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