El australiano Matthew Goss ganó el martes la tercera etapa del Giro de Italia y el estadounidense Taylor Phinney conservó el liderazgo en la clasificación general pese a verse envuelto en una rodada en la que participó también el campeón mundial británico Mark Cavendish.

Goss le ganó en el embalaje al argentino Juan José Haedo, quien quedó segundo.

Phinney retuvo la casaca rosada de líder en vista de que los tiempos se neutralizan cuando hay rodadas al final de etapas planas.

Cavendish, favorito para la victoria y quien venía de ganar la segunda etapa el domingo, cayó pesadamente sobre su hombro izquierdo pero logró levantarse y cruzar la meta.

El equipo BMC dijo que Phinney tenía una herida en el tobillo derecho y magullones en el codo derecho. En la celebración en el podio se lo vio renquear.

"Yo se ven muchos accidentes como este en el último kilómetro, sobre todo en los últimos 200 metros", expresó Phinney. "Me di duro contra el piso y debo haber golpeado algo, porque tengo una pequeña herida bastante profunda en el tobillo".

El médico de Team Sky Richard Freeman, por su parte, dijo que Cavendish "se golpeó muy fuerte y no se siente nada bien, pero lo estamos atendiendo".

El italiano Roberto Ferrari habría causado el accidente al cruzársele a Cavendish. Fue relegado al último lugar en la clasificación.

"No sabía a quien tenía detrás mío. Yo hice mi carrera en el embalaje", expresó Ferrari.

Goss cronometró cuatro horas, 20.53 minutos, el mismo tiempo que el pelotón de punta. Detrás suyo cruzaron Haedo y el estadounidense Tyler Farrar.

El australiano quedó octavo en la general, a 23 segundos de Phinney.

El líder de la clasificación general fue uno de una quincena de pedalistas que se vieron envueltos en una rodada muy cerca de la meta. Fue la segunda rodada masiva en lo que va de la carrera. El sábado hubo otra, también hacia el final.

"Es una lástima, pero así es el ciclismo. Por suerte mañana es día de descanso", expresó Phinney.

Goss, quien corre con el equipo Orica-Greenedge, ganó la Milán-San Remo el año pasado.

"Mis compañeros anduvieron muy bien hoy. Me alegro de haber podido completar el trabajo y de haber podido evitar la carnicería que hubo detrás", expresó Goss, aludiendo a la rodada.

La etapa consistió en 190 kilómetros totalmente llanos, con largada y llegada en Horsens.

Phinney, quien asumió el liderazgo al ganar la contra reloj del sábado, no figura entre los candidatos a la victoria dado que no es un buen escalador.

Seis ciclistas se alejaron del pelotón el lunes y le sacaron más de tres minutos al resto, pero fueron alcanzados a 25 kilómetros de la meta.

La etapa comenzó con un minuto de silencio en homenaje a Wouter Weylandt, el ciclista belga que falleció durante la tercera etapa del año pasado. También se le rindió homenaje al alcalde de Horsens Jan Troejborg, fallecido el domingo al sufrir un paro cardíaco mientras andaba en bicicleta.

Luego del reposo del martes, la carrera se reanudará con una contra reloj de 33,2 kilómetros en Verona el miércoles.

La prueba concluye el 27 de mayo en Milán.