Los legisladores estatales dieron el lunes el visto bueno final a un proyecto de ley que complementa otra legislación de 1999 que requiere a los organismos policiales de Connecticut informar de las paradas de tránsito, con la posibilidad de multas si no lo hacen.

La legislación fue redactada después que cuatro agentes de East Haven fueran detenidos en enero acusados de participar en una campaña contra los residentes hispanos que incluyó palizas, detenciones ilegales e intimidación contra aquellos que amenazaron con denunciar su conducta impropia. Todos ellos se declararon inocentes.

"Hay manzanas podridas en el mundo policial, pero no hay lugar para ellas", dijo el representante demócrata Joe Verrengia, quien pasó 22 años en la Policía de West Hartford. "Creo que esta medida (aprobada) hoy ayudará a identificar y erradicar a aquellos que decidieron practicar la etiquetación racial".

El proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de Representantes por votación de 142-1. Ha sido aprobada ya por el Senado estatal y el gobernador demócrata Dannel P. Malloy prometió firmarla en cuanto llegue a su despacho.

El proyecto refuerza una ley aprobada en 1999 y patrocinada por el desaparecido senador Alvin Penn, que obligó a los departamentos de Policía a reportar la raza y etnia de los conductores que fueron detenidos por cualquier motivo al volante de sus vehículos, pero en los últimos años menos de un tercio de la Policía de todo el estado envió la información a la Comisión de Asuntos Afro-Estadounidenses de la Asamblea General, que carece de los recursos para obtenerla por su cuenta.

Conforme al último proyecto de ley, la Oficina Estatal de Política y Gestión supervisará ahora la iniciativa.