Siria efectuaba el lunes elecciones parlamentarias que según el régimen son una muestra de la disposición del presidente Bashar Assad a favor de una reforma política.

La oposición calificó la votación como un engaño con el que Assad pretende prolongar su régimen. Las elecciones parlamentarias difícilmente modificarán el curso de la revuelta popular en la que según Naciones Unidas, han muerto más de 9.000 personas en 13 meses en Siria.

Los comicios se realizan tres meses después de la aprobación de una nueva carta magna que prevé la formación de partidos políticos para que compitan con el partido gobernante Baath de Assad y limita a dos los períodos presidenciales consecutivos, de siete años cada uno.

Sin embargo, los servicios de seguridad han impedido con su opresión la participación política de los opositores al régimen.